sábado, 23 de febrero de 2008

En construcción

“(…) La ficción, es decir la obra de imaginación, no es lanzada contra el suelo como un guijarro, lo que tal vez sí ocurre con la ciencia; la ficción es como la tela de una araña, acaso sostenida del modo más ligero imaginable, y sin embargo sostenida de la vida por los cuatro costados. A veces tal vinculación es apenas perceptible. Las obras de Shakespeare, por ejemplo, parecen colgar de allí por sí mismas, sin ayuda alguna. Pero cuando se tuerce la tela, cuando se la levanta por una orilla, se la rasga por el medio, recordamos que esas telas de araña no las tejen en medio del aire criaturas incorpóreas, sino que son la obra de seres humanos que sufren y están atados a cosas groseramente humanas, como la salud, el dinero y las casas en que vivimos.”

-Virginia Woolf. “Una habitación propia”. Capítulo 3.




1 comentario:

Angélica dijo...

Bueno aunuqe esto sólo sea un comentario, valga para inaugurar mi entrada en este blog.
NO es malo que a veces el sueño se escape de las manos, esa momento nos ayuda a pensar con claridad y a de repente, encontrar algo en lo que no habíamos reparado, esa pequeña joya que reside en lo más hondo de la noche.
Mariposas se abrió paso en mi cabeza como la luz cuando se abren las ventanas al mediodía. Sé que desde entonces ya nada será igual y tiemblo y me rio como con el primer amor.
Desvarío lo sé, y eso que sólo son las 19.11 de un sábado más o de un sábado menos? habrá que empezar a reconformar las palabras.
Pues eso. Bienvenidos. Bien hallada






“(…) La ficción, es decir la obra de imaginación, no es lanzada contra el suelo como un guijarro, lo que tal vez sí ocurre con la ciencia; la ficción es como la tela de una araña, acaso sostenida del modo más ligero imaginable, y sin embargo sostenida de la vida por los cuatro costados. A veces tal vinculación es apenas perceptible. Las obras de Shakespeare, por ejemplo, parecen colgar de allí por sí mismas, sin ayuda alguna. Pero cuando se tuerce la tela, cuando se la levanta por una orilla, se la rasga por el medio, recordamos que esas telas de araña no las tejen en medio del aire criaturas incorpóreas, sino que son la obra de seres humanos que sufren y están atados a cosas groseramente humanas, como la salud, el dinero y las casas en que vivimos.”



-Virginia Woolf. “Una habitación propia”. Capítulo 3.