martes, 27 de mayo de 2008

DV8 o la cumbre de la danza-teatro

No sólo de Pina Bausch vivimos.
Posiblemente, los orgamos espirituales más largos y profundos que he tenido nunca han sido de la mano de esta gente. Mejor ver, sinceramente, porque no hay palabras para describirles ni adularles. De mayor quiero dirigir algo la mitad de bueno y valiente que esto, por favor, por favor, por favor.
Y ya puestos a pedir, no vendría mal aprender a bailar.


-De "The Cost of Living" (o cómo Cher nunca volverá a ser la misma; David Toole es el actor sin piernas, increíblemente expresivo e intenso, un triunfo):





-De "Enter Achilles" (o las complejidades de la masculinidad y todo aquello que los tíos ahogan en los bares con cuatro pintas de Guinness):




-De "Strange Fish" (o uno de los más impresionantes dúos jamás creados sobre ¿la prostitución?, ¿la dominación sexual?, ¿la incapacidad para comunicarnos?):




-Y lo último que tienen en cartel, "To be straight with you", sobre la persecución política y física de las personas homosexuales:




Que son unos maestros, vaya. Y que cuando seas padre, comerás huevos, supongo.

1 comentario:

kendall dijo...

Conosco a dv8 desde hace años. su concepto de la danza es refinado a la par que valiente y comprometido. está claro que hace falta una renovación del mismo tipo en el teatro porque todavía está dos o tres pasos por delante de la danza, su hermana pequeña. o mayor, segun quien lo diga. muy interesante blog. salud.






“(…) La ficción, es decir la obra de imaginación, no es lanzada contra el suelo como un guijarro, lo que tal vez sí ocurre con la ciencia; la ficción es como la tela de una araña, acaso sostenida del modo más ligero imaginable, y sin embargo sostenida de la vida por los cuatro costados. A veces tal vinculación es apenas perceptible. Las obras de Shakespeare, por ejemplo, parecen colgar de allí por sí mismas, sin ayuda alguna. Pero cuando se tuerce la tela, cuando se la levanta por una orilla, se la rasga por el medio, recordamos que esas telas de araña no las tejen en medio del aire criaturas incorpóreas, sino que son la obra de seres humanos que sufren y están atados a cosas groseramente humanas, como la salud, el dinero y las casas en que vivimos.”



-Virginia Woolf. “Una habitación propia”. Capítulo 3.