domingo, 1 de junio de 2008

Maestros del teatro (I)

Hay grandes figuras que nos han influenciado en nuestra idea del teatro, de diferentes maneras y a muchos niveles. En muestra de agradecimiento y admiración, intentaremos citarlos a todos en algún momento, con algún humilde homenaje: Peter Brook, Arianne Mnouchkine, Sarah Kane, Angelica Lidell... Pero, sin duda, uno de nuestros ídolos más reverenciados es Philip Max. Un auténtico ejemplo. Un verdadero maestro. Desde Yolapeordetodas no podemos más que expandir su obra y su palabra:




"Mierda para ellos." ¡Bravo!

1 comentario:

Rodri dijo...

Es una mezcla entre Klaus Kinski y Juan Y Medio. "Estocolmo?? Nunca he estado allí". Qué bueno, podría haberla escrito Amestoy!! Os quiero niños!! Besos de otro super fans!!






“(…) La ficción, es decir la obra de imaginación, no es lanzada contra el suelo como un guijarro, lo que tal vez sí ocurre con la ciencia; la ficción es como la tela de una araña, acaso sostenida del modo más ligero imaginable, y sin embargo sostenida de la vida por los cuatro costados. A veces tal vinculación es apenas perceptible. Las obras de Shakespeare, por ejemplo, parecen colgar de allí por sí mismas, sin ayuda alguna. Pero cuando se tuerce la tela, cuando se la levanta por una orilla, se la rasga por el medio, recordamos que esas telas de araña no las tejen en medio del aire criaturas incorpóreas, sino que son la obra de seres humanos que sufren y están atados a cosas groseramente humanas, como la salud, el dinero y las casas en que vivimos.”



-Virginia Woolf. “Una habitación propia”. Capítulo 3.