lunes, 9 de junio de 2008

Incendiemos la INNOMBRABLE

Bueno, queridos blogistas cuentistas, salieron las notas de dirección por Moths y aunque la nota debiera decirla Fátima, ha sido buena (que sí, tontorrona) y ella dirá:-podría haber sido mejor- !Vaya, siempre pidiendo¡ A la espera de que salga mi nota, estas palabrejas van para animar a la dire y para gritar: ¡Viva MOTHS!
Cuando quieras, hacemos que lo de la Innombrable parezca un accidente.
Por cierto, el otro día en uno de mis paseos interestelares por la red, descubrí un blog muy divertido que se llama ADDO (Asociación de Damnificados por la Danza Oriental) en el que un novio de bailarina se queja de los inconvenientes de ser partenaire de una loca por esta danza (ya se sabe clases caras, horasy horas de ensayo, ropa imposible, babosos entre el público...) total que cualquiera que sea pareja de una bailarina lo comparte plenamente.
Jorgito propone fundar la ADRED (Asociación de damnificados por la Resad) en la que podría ser socio Honorífico (y de Addo también) ¿qué, alguien se apunta? Adri, Ciro????????? pues nada, ahí va la sugerencia por las horas muertas que se pasan aguantando nuestras charlas egotistas.
También aprovecho para dejar un saludito a cierta amiga recuperada de mis años mozos y universitarios (aquellos es que no era señora dramaturga sino señorita universitaria) con la que he tomado un café mientras le daba la tabarra con nuestro hijo pródigo.
¡Laurita, un beso!
Nada más, cuando sienta la inspiración os escribo algo, chatines.

1 comentario:

fatimapeon dijo...

Yo no hago comentarios sobre calificaciones a no ser que sea en presencia de mi abogado. Más que nada porque puedo blasfemar mucho y en estos tiempos, a la mínima te cae una demanda, recórcholis.






“(…) La ficción, es decir la obra de imaginación, no es lanzada contra el suelo como un guijarro, lo que tal vez sí ocurre con la ciencia; la ficción es como la tela de una araña, acaso sostenida del modo más ligero imaginable, y sin embargo sostenida de la vida por los cuatro costados. A veces tal vinculación es apenas perceptible. Las obras de Shakespeare, por ejemplo, parecen colgar de allí por sí mismas, sin ayuda alguna. Pero cuando se tuerce la tela, cuando se la levanta por una orilla, se la rasga por el medio, recordamos que esas telas de araña no las tejen en medio del aire criaturas incorpóreas, sino que son la obra de seres humanos que sufren y están atados a cosas groseramente humanas, como la salud, el dinero y las casas en que vivimos.”



-Virginia Woolf. “Una habitación propia”. Capítulo 3.