lunes, 16 de junio de 2008

La dramaturga aún no está muerta




Bueno hermosos, se acerca el momento de demostrar si sé hacer algo más que escribir.¡Llegan las actuaciones!


El sábado sabadete, tengo la muestra de fin de curso de mi escuela. Más arriba añado el cartel. ¿Inconvenientes? bailo en grupo dos cancionzuelas (espada y egiptopercusión) y cuesta diez euros.


¿Ventajas? es en madrid, el aforo es enorme y Gloria Alba (una de mis profes) monta cosas muy interesantes.


El domingo, os recuerdo el evento de galapagar. Busquen ustedes el cartelillo más abajo.


¿Ventajas? bailo un sólo y es gratis


¿INcovenientes? es en galapagar (aunque cerca del tren) y sólo bailo 1.


Vayáis a la que vayáis me haría mucha ilusión vuestra presencia.
Como imagino que se verá mal el cartel, os comento:
El teatro de madrid es el del Obispo Perelló, en la calle José del Hierro (metro Quintana, LÍNEA 5). Las entradas se pueden coger en taquilla el mismo día desde las 20h o pedírmelas a mí porque voy a la escuela el viernes por la mañana.
El teatro de Galapagar se llama :- El pocillo- y por internet se encuentra fácil.


Ay, animadme leches!


1 comentario:

Yolapeordetodas dijo...

POr cierto, el teatro de Galapagar se llama Jacinto Benavente, en el centro cultural La pocilla.
Os dejo el enlace del mapa:
http://maps.google.es/maps?hl=es&ie=UTF-8&q=teatros&near=Galapagar&fb=1&cid=3116776696398581248&li=lmd&z=14&t=m






“(…) La ficción, es decir la obra de imaginación, no es lanzada contra el suelo como un guijarro, lo que tal vez sí ocurre con la ciencia; la ficción es como la tela de una araña, acaso sostenida del modo más ligero imaginable, y sin embargo sostenida de la vida por los cuatro costados. A veces tal vinculación es apenas perceptible. Las obras de Shakespeare, por ejemplo, parecen colgar de allí por sí mismas, sin ayuda alguna. Pero cuando se tuerce la tela, cuando se la levanta por una orilla, se la rasga por el medio, recordamos que esas telas de araña no las tejen en medio del aire criaturas incorpóreas, sino que son la obra de seres humanos que sufren y están atados a cosas groseramente humanas, como la salud, el dinero y las casas en que vivimos.”



-Virginia Woolf. “Una habitación propia”. Capítulo 3.