martes, 29 de julio de 2008

Último vuelo (de momento)

Queridos míos:
Moths toma tierra de nuevo. Es hora de embalar el atrezzo, lavar el vestuario y quitarse el maquillaje. La magia poco a poco se va esfumando y creo que a todos (a unos más, a otros menos) se nos va encogiendo el corazón. Nuestra pequeña ha dado sus primeros pasos en el mundo real y después de tropezarse ha seguido adelante; eso me enorgullece y me hace sonreir a pesar de los malos momentos.
Creo que queda mucho trabajo por delante, y eso es bueno, porque nos hace superarnos y estar permanentemente al quite. Si deseamos que esto vaya bien, realmente irá bien. Es sólo cuestión de desearlo todos juntos. No olvideis nunca la llave maestra de Moths: la pasión. Esta es una obra que nació de una pasión (la de la dramaturga por el teatro y por las Stephen) y que se alimentó día a día de la pasión de Fátima para hacer que saliese adelante por encima de mil inconvenientes. Si los personajes (y por extensión los actores y el equipo técnico) no sienten esa pasión... pura palabrería entonces.
Aguardaremos (y cito a Clive) con expectación la siguiente oportunidad, la habrá.

5 comentarios:

Doctor Stockman dijo...

Pues Mariposas habrá tomado tierra, pero ha escogido el salón de mi casa para hacerlo, por ahí andan tirados trajes, platitos, abrigos y demás parafernalia. ¡Me siento como si viviera en la parte de atrás del telón!

Socorrooooooo

Laura dijo...

Ay! qué capullín es mi maríoooo

fatimapeon dijo...

Tiene usted razón, señor doctor. Nadie dijo que fregar la utilería y quitar el olor a choto del vestuario tuviera el mismo encanto que ver a nuestros cuatro fantásticos en escena... Suscribo lo de la pasión a todos los niveles. Ha sido un bautismo de fuego. Pero lo que no nos mate, nos hará más fuertes. Arriba polillas!

María dijo...

Hola

Tuve el gustazo de asistir a vuestra última función, y qué decir... que salí emocionada.
La vida y obra de Virginia Woolf siempre me ha atraido; pero aprendí un poco más con vuestra ayuda. Fue impresionante la magía que había en la pequeña sala Tis, se concentró mucha pasión en aquel rinconcito de Lavapiés.

Solo eso, muchas gracias y andaré atenta porque me gustó mucho vuestro trabajo.

Un saludo.

fatimapeon dijo...

Gracias a ti, María, por haber venido a vernos, por tus palabras amables para este grupo de locos que nos hemos embarcado en un auténtico despropósito. Te vemos en la próxima.






“(…) La ficción, es decir la obra de imaginación, no es lanzada contra el suelo como un guijarro, lo que tal vez sí ocurre con la ciencia; la ficción es como la tela de una araña, acaso sostenida del modo más ligero imaginable, y sin embargo sostenida de la vida por los cuatro costados. A veces tal vinculación es apenas perceptible. Las obras de Shakespeare, por ejemplo, parecen colgar de allí por sí mismas, sin ayuda alguna. Pero cuando se tuerce la tela, cuando se la levanta por una orilla, se la rasga por el medio, recordamos que esas telas de araña no las tejen en medio del aire criaturas incorpóreas, sino que son la obra de seres humanos que sufren y están atados a cosas groseramente humanas, como la salud, el dinero y las casas en que vivimos.”



-Virginia Woolf. “Una habitación propia”. Capítulo 3.