martes, 5 de agosto de 2008

Estéis donde estéis...


Desde Pedre, el lugar donde no existe el continuo espacio-tiempo...


Después del fantástico trabajo de todos durante el mes de julio en la TIS (gracias, gracias a todos, no me cansaré de decirlo...) era hora de que nos diéramos un respiro por unos días. Trabajar juntos implica vernos las caras muchas horas, incluso cuando no hay ritmo de ensayos, y para no matarnos entre nosotros y poder seguir dando lo máximo (pero ante todo no matarnos, ante todo eso...), necesitamos desconectar un poco, y eso incluye a MOTHS. Así, cuando volvamos, como en las mejores familias, podremos decir que nos hemos echado de menos... o no...
Cada uno disfrutará de las vacaciones como mejor pueda, aunque algunos como Ángel, Ana en parte, Laurita o Carol van a tener pocos o casi ningún día de descanso en sus respectivos trabajos o quehaceres. Es lo que tiene que nuestra pequeña aún no nos dé para mantenernos. Más me gustaría a mí poder dispensar a mi equipo con salarios razonables al menos, para trabajar cerquita y en exclusividad, pero por ahora a todos nos toca pelearnos en solitario con el mundo de una u otra manera. Y seguir sobreviviendo.
Yo he vuelto a casa, a Galicia. Me reencuentro con mi familia, con el verde, con lánguidos atardeceres y con el placer de tener tiempo para decidir en qué emplearlo. La prioridad está siendo leer, casi hasta que se me caen los ojos. Agosto tendrá para mí como objetivo elegir por fin el texto sobre el que levantaré mi último montaje en la RESAD, ese que, con suerte, hará que por fin me licencie en Dirección. Como siempre, estoy intentando meter en un lío a Laura con todas mis fuerzas, pero supongo que hasta que no encontremos algo por lo que LAS DOS sintamos una pasión desmedida, no llegaremos a un acuerdo concreto. Por ahora, hay tiempo, algo. Y el cuerpo me pide un desafío, algo completamente diferente a Mariposas, pero que me provoque el mismo vértigo aterrador y fascinante a la vez que cuando empezamos con ella.
Aunque sé que, se haga lo que se haga, el gran reto será, como siempre, conseguir rodearme de un equipo la mitad de bueno que el de MOTHS... Eso, y nada más, es lo que verdaderamente marca la diferencia.

Amigos, compañeros, o espectadores alternativos del universo desconocido... que tengáis felices vacaciones, duren lo que duren y estéis donde estéis. El telón se levantará pronto y ya estoy pensando en vosotros, así que temblad o acompañadme en la alegría, a gusto de cada cual, porque ya sabéis lo que dicen: las cosas se sabe cómo empiezan, pero no cómo acaban. ¿Continuará?

4 comentarios:

IriaSpock dijo...

Fatimitaaaaaaaaaaaaaaaaaa que ya estás en galicia?? y no avisas ni nada soperra joer. claro ahi todo el dia rascandote la barriga en pedreo creando creando! no leas tanto que es malo pal cutis! y ven a verme que tenemos mucho que cotillear, jolines, que con tanto exito no te acuerdas de los amigos o que? papa llamaaaaaaaaa

fatimapeon dijo...

Coño, qué susto. Una fan cabreada... En fin, si hay que llamar, se llama. Y el éxito no tiene tanta culpa como la factura del móvil. Pues nada, a llamar.

Ángel B dijo...

Muy bien me va a venir a mi desconectar de algo...aunque tenga que soportar a los locos del aeropuerto queriendo cobrar overbooking. Cargaremos las pilas para dar frescura a el espectáculo de nuevo. Y para el próximo proyecto, a mis dos madres artísticas: ¡Contad conmigo!

Laura dijo...

No me das envidia, qué va. Estoy a punto de echar a correr por el campo a ver a dónde llego. Necesito salir de aquí!!!!
Lee mucho y manténeme informada.
Yo, por mi parte, intento sobrellevar la tristeza y tener un poco de fe en el año que viene.
Un beso fuerte






“(…) La ficción, es decir la obra de imaginación, no es lanzada contra el suelo como un guijarro, lo que tal vez sí ocurre con la ciencia; la ficción es como la tela de una araña, acaso sostenida del modo más ligero imaginable, y sin embargo sostenida de la vida por los cuatro costados. A veces tal vinculación es apenas perceptible. Las obras de Shakespeare, por ejemplo, parecen colgar de allí por sí mismas, sin ayuda alguna. Pero cuando se tuerce la tela, cuando se la levanta por una orilla, se la rasga por el medio, recordamos que esas telas de araña no las tejen en medio del aire criaturas incorpóreas, sino que son la obra de seres humanos que sufren y están atados a cosas groseramente humanas, como la salud, el dinero y las casas en que vivimos.”



-Virginia Woolf. “Una habitación propia”. Capítulo 3.