sábado, 27 de septiembre de 2008

Hasta siempre











2 comentarios:

Laura dijo...

Qué pena, ya no podrá ser el padre de mis hijos!! aún me queda Robert.

Por un momento pensé que el post se lo habías dedicado a otra persona ;)

fatimapeon dijo...

Comparar a Paul Newman y a ese en el que creo que tú estabas pensando es poco menos que una barbaridad digna de estar penada por la ley.
¿O acaso las hormigas son hombres?
No, Paul Newman no lo puede ser cualquiera y no habrá otro como él.
Chimpún.






“(…) La ficción, es decir la obra de imaginación, no es lanzada contra el suelo como un guijarro, lo que tal vez sí ocurre con la ciencia; la ficción es como la tela de una araña, acaso sostenida del modo más ligero imaginable, y sin embargo sostenida de la vida por los cuatro costados. A veces tal vinculación es apenas perceptible. Las obras de Shakespeare, por ejemplo, parecen colgar de allí por sí mismas, sin ayuda alguna. Pero cuando se tuerce la tela, cuando se la levanta por una orilla, se la rasga por el medio, recordamos que esas telas de araña no las tejen en medio del aire criaturas incorpóreas, sino que son la obra de seres humanos que sufren y están atados a cosas groseramente humanas, como la salud, el dinero y las casas en que vivimos.”



-Virginia Woolf. “Una habitación propia”. Capítulo 3.