lunes, 22 de septiembre de 2008

Krankheit der Jugend


"La Enfermedad de la Juventud", drama en tres actos de Ferdinand Bruckner, seudónimo de Theodor Tagger, publicada en torno a 1929, éxito inmediato y portentoso escándalo en la sociedad de la época.

El amigo Ferdinand.

Se puede decir poco de esta obra sin darse cuenta al rato de que no hay calificativos para hacerle justicia. Drama intenso, de acciones y personajes, de ritmo vertiginoso y ambiente lascivo con un sobrecogedor final. Un texto de altura para actores de altura.

Es nuestro próximo proyecto. Nuestra nueva locura. Nuestra aventura incierta y nuestra enfermedad escogida con cariño y ganas para convivir con ella al menos durante los próximos tres meses. Y lo que ella quiera.

Los caminos siempre son inciertos al principio. Hoy, al empezar, el final parece muy lejano. Pero el día que se levante el telón, si, como esperamos, se levanta, no tengan la menor duda de que habremos puesto en lo que van a ver hasta la última gota de pasión que tengamos en el cuerpo. Y si no, al menos, habremos enfermado a gusto.


El beso. Más fotos de un montaje profesional aquí.


"IRENE.- De los jóvenes no hace falta que se sospeche. La juventud es capaz de cualquier cosa. No basta sobrevivir a la lucha inicial de la juventud. Hay que vencer en ella… Ése es el secreto de los que saben su camino en la vida.

MARÍA.- (En voz baja.) Yo ya no quiero vencer.

IRENE.- La juventud que, al despertar, no encuentra al mismo tiempo su lugar, está expuesta a un continuo peligro mortal. Y más aún una juventud a la deriva, como nosotros después de esa guerra… Entonces, el hecho mismo de ser joven se convierte en una enfermedad.

MARÍA.- No quiero vencer."





3 comentarios:

Laura dijo...

Viva la enfermedad y la juventud (en ese orden) y viva la transición...

David dijo...

Significa ésto que no volveréis a hacer Mariposas?? Snifff... yo me la perdí...

fatimapeon dijo...

No, David, MARIPOSAS sigue vivaaa!! "La enfermedad de la juventud" se estrenará entre diciembre y febrero y a partir de ahí, si todo va bien, retomaremos de nuevo Mariposas y con suerte nos dejaremos ver con ella por algún festival. Pero para eso hay que cruzar los dedos y seguir trabajando... besos.






“(…) La ficción, es decir la obra de imaginación, no es lanzada contra el suelo como un guijarro, lo que tal vez sí ocurre con la ciencia; la ficción es como la tela de una araña, acaso sostenida del modo más ligero imaginable, y sin embargo sostenida de la vida por los cuatro costados. A veces tal vinculación es apenas perceptible. Las obras de Shakespeare, por ejemplo, parecen colgar de allí por sí mismas, sin ayuda alguna. Pero cuando se tuerce la tela, cuando se la levanta por una orilla, se la rasga por el medio, recordamos que esas telas de araña no las tejen en medio del aire criaturas incorpóreas, sino que son la obra de seres humanos que sufren y están atados a cosas groseramente humanas, como la salud, el dinero y las casas en que vivimos.”



-Virginia Woolf. “Una habitación propia”. Capítulo 3.