viernes, 31 de octubre de 2008

Morriña



Me apetecía escribir algo. No, no puedo. Ay, fiebre. Que escriban Laura, o Ángel. Yo no puedo. Ay, ¡señor Federico!



jueves, 30 de octubre de 2008

El día de la radio y mis siete samurais




¿Qué hay, muchachos? ¿Tenéis un cigar?

Hoy se cumplen 70 años desde que un 30 de octubre de 1938, éste pájaro de mirada penetrante llevase a cabo uno de los mayores acontecimientos del mundo del espectáculo, que no se ha podido volver a repetir en toda su inmensidad, ni se repetirá, por mucho que los publicistas de Independence Day o los de Godzilla intentasen imitarlo burdamente. No sé por qué en este país llegado determinado punto se ha abandonado por completo el radio-teatro, que es, probablemente, una de las formas más bellas de espectáculo. Porque la emisión original de Orson fue realizada con la compañía del teatro Mercury de Nueva York; el largo romance del teatro y la radio nos regaló genialidades de esta talla, pero hoy día todo está ya de capa caída. Miguel Ángel Solá y Blanca Oteyza retrataron ese apogeo y su posterior declive en una obra bellísima de nombre Hoy: el diario de Adán y Eva de Mark Twain. Creo que es la única obra de teatro que he ido a ver tres veces.
Ahora escribo este post cuando faltan 20 minutos escasos para que en la radio de este país intenten recrear aquel momento, aquella Guerra de los Mundos que tuvo aterrorizada a media yanquilandia. El espectáculo de masas definitivo. Aquí, la SER, Radio Nacional de España y otras emisoras se han unido para hacer un homenaje, nada más. Va a ser divertido, sobre todo porque tengo fiebre y me voy a meter en la cama empastillada para escucharlo. Seguro que así veo a los marcianos.
Amo la radio, no puedo evitarlo. Que le diera la espalda hace años para ponerle los cuernos con una zorra desagradecida llamada teatro, no quiere decir que vaya a dejar de amarla.



Ah, sí, por cierto... hoy comenzamos con La Enfermedad. Un detallito sin importancia que casi se me olvidaba. Aquí están mis siete magníficos, mis siete fieros guerreros (más una dramaturga que también es guerrera):


Anita, Cayetana y Carol, haciendo la quiniela. "Sevilla - Villarreal... ¡uno!"


Lau, haciendo un sudoku; Naira y Carlos jugando a
"vamos a hacer la misma postura por ningún motivo en especial".



A Jose y a Ángel la ecuación de segundo grado no les da lo mismo.


Ahora en serio: no puedo dejar pasar la ocasión para decir que estoy muy contenta, que siento que hemos acertado con estas personas, a las que desde hoy llamo mi equipo. Y por supuesto, los siete samurais también tienen un lugarteniente de lujo que se llama Laura y yo no sé qué haría sin ella. Gracias a todos. Espero que el viaje esté a la altura de las expectativas.

Me voy a sudar la fiebre con Orson y los marcianos.


miércoles, 29 de octubre de 2008

Primera lectura

Mañana comenzamos con la primera lectura de La Enfermedad. Va a ser un día de fiesta. Espero que disfrutemos mucho, pero que mucho trabajando en esta obra. Va a ser doloroso, va a ser durísimo y puede que hasta desagradable por momentos, pero al final tenemos que pasarlo en grande porque la obra es un regalo del cielo. Mañana les enseño a los tripulantes, si me dejan. Son un lujo (y eso que todavía nos falta la adorada Desirée).

No tengo rituales ni manías que llevar a cabo en el inicio de un proyecto. El otro día mi emperatriz me contó una anécdota que no conocía: Orson Welles solía contratar a una persona al principio de sus rodajes, única y exclusivamente para montar un pollo el primer día y despedirla delante de todo el mundo. Menuda visión comercial. Así cualquiera se hace respetar (con dinero). Qué excesivos son los grandes. Ellos se pueden permitir el lujo.

Y hablando de los grandes, lo que sí hice ayer fue volver a ver esa obra maestra de Woody Allen que se llama Balas sobre Broadway. Me encantan sus topicazos, su autocrítica y su capacidad de reírse de los abstractos conceptos de artista, autor, director, actor, e, incluso MAFIOSO. Impagable la conversación del café: -"Yo creo que las mujeres nos enamoramos del artista y no del hombre". -"Pero son la misma cosa, no los puedes separar, no los puedes separar". O ese momento de poeta maldito de tres al cuarto en el que John Cusack grita por la ventana "¡Soy una prostituta! ¡Me he vendido, he vendido mi obra!". Pero sin duda, lo mejor (y por algo le dieron un Oscar) es la gran Dianne Wiest interpretando a la única, a la inimatable, a la diva entre las divas: "I'm Helen Sinclair!"

Mi escena favorita siempre será la de la primera lectura de la obra: es tan... ¿realista?



A partir del minuto 2.50.
"-Helen Sinclair llegó media hora tarde, pero tenía una buena excusa.
-Por favor, perdónenme, a mi pedicura le dio una embolia, se cayó encima de la lima y con el peso me la clavó en el pie y tuvieron que vendármelo.
-Oh, pobrecita, ¿se encuentra bien?"


Qué grande.


domingo, 26 de octubre de 2008

Distintas enfermedades, mismos síntomas


[Eduardo Haro Tecglen. "Dolores Antiguos". Extracto. Diario El País. 1988.

Ferdinand Bruckner fue uno de los escritores del gran exilio alemán de 1933, el año del incendio del Reichstag y de los plenos poderes para Hitler. Había estrenado ya unas cuantas obras y disimulado bajo ese seudónimo su nombre judío, Theodor Tagger. Una de esas obras fue Krankheit der Jugend, la "enfermedad" o "la patología de la juventud", bien traducida al español como "El Mal de la Juventud". (...)
Una obra bien hecha en cuya traducción se ha conservado su esencia. Y también su antigüedad, su construcción larga y reiterada que era característica del teatro de su tiempo, que no tenía prisa y necesitaba una sintaxis de desarrollo más larga para expresarlo bien. (...)
En la obra no se encuentran demasiadas coincidencias con nuestro tiempo, donde el desencanto es otra cosa, tiene otra pasividad y otro aura, y el problema de la mujer y el hombre se presenta con distintos perfiles.
]


Hoy quiero compartir con el mundo la terrible sensación de saber que tenemos que hacer algo nuevo y asombroso, aún a pesar de que no somos ni los primeros, ni los últimos, ni los mejores en montar esta obra. ¿Seremos capaces? Ya ven que hasta mi querido Haro Tecglen, allá por el 88, escribió que esta obra no tiene "demasiadas coincidencias con nuestro tiempo". Si somos capaces de darle la vuelta a esas palabras, yo me daré por satisfecha.




Cartel de la compañía Nom de Guerre. Californianos.



María y Desirée haciendo sus cositas en un montaje de la Universidad de La Verne (más californianos).

Que alguien adivine los personajes, porque yo no he podido.



Compañía desconocida. ¿Fede y María haciendo un anuncio de colonias?



El cartel de Thalatta Theatre. Compañía de Nueva York. 2002.

María y Federico tienen algo entre manos en el montaje de Thalatta.

Thalatta. Lucía y Fede probando el mobiliario.



Fede y María a lo suyo en un montaje de una compañía estatal eslovena. 2006.

Fede se asusta porque nuestra Irene es más guapa que la suya. De pie, Petrell, cómo no.

Desde luego, Desirée no pierde el tiempo. De rodillas, María.


Desirée, Alt, Federico y María, en estados dudosos.




Y para terminar, una galería del Belgrade Theatre. Británicos.
Sin lugar a dudas, la compañía que más se ha gastado en escenografía de las que hemos visto.



Visto lo visto, ¿alguna preferencia?



sábado, 25 de octubre de 2008

En Transición




En el Centro Cultural de la Villa (metro Colón) hasta el 9 de noviembre.


"En Transición habla de una experiencia de cambio progresivo, de movimiento; quiere evitar la mirada retrospectiva y fomentar que el recorrido se viva en tiempo presente. La muestra también pondrá de manifiesto los diferentes ritmos que coexistían entre la institucionalización política por un lado y el cambio social por el otro, así como las inercias que se ejercieron entre ambos. Se nos enseñan los ámbitos que ayudan a dibujar la evolución de una sociedad que desarticuló todo aquello que el régimen franquista parecía dejar atado; éstas áreas en las que se divide la exposición son:
Huelga. Un espacio que significa "el centro del desconcierto del régimen y la demostración de que está en crisis". Se exponen casi una veintena de filmaciones de huelgas.
Comisaría. En este capítulo se alude al espacio de impunidad del régimen y la sensación de masiva que tuvo la represión.
Escuela. Un espacio de movilización: los maestros buscaban la renovación pedagógica.
Núcleos de convivencia. "Se podía transgredir sin militar en un partido, la forma de vida era ya identificador". En esta área se exponen fotografías de álbumes familiares, que muestran desde la mirada de la gente joven, los espacios domésticos, el de las columnas y el de los estudiantes.
Psiquiátrico. El apartado muestra una documentación audiovisual inédita de manicomios españoles, así como de la mítica obra teatral Marat Sade, de Adolfo Marsillach, en su estreno en Barcelona en 1969.
Escena musical. Los cantautores y el primer público punk simbolizan los cambios que muestran fanzines, singles,...
La comunicación. Realidad y representación: seis episodios de esos años se muestran a partir de la intermediación de artistas como Juan Genovés, Jorge Oteiza y el equipo Crónica.
El legado democrático. Los discursos y algunas conquistas de los derechos y libertades conseguidos con la democracia quedan reflejadas en este espacio, al final del cual se permite a los visitantes dejar sus preguntas en un videomatón, que serán respondidas al terminar la exposición.
Obstáculos a la Transición. A lo largo de la exposición, los obstáculos al proceso de cambio son vistos a partir de humor gráfico de la época. Se trata de una relación de los fenómenos que parecen frenar el proceso de la transición y que apelan a los diferntes temores del pasado, a la violencia del estado, a la esfera militar, al terrorismo, a las actuaciones de grupos ultra o a la moral católica y los tabúes."


jueves, 23 de octubre de 2008

Es un Camino hermoso e inmenso






Todas las cosas buenas (y malas) que había oído sobre esta película no fueron suficientes para prepararme ante el tremendo impacto que ha supuesto verla, al fin. Ya Laura habló de ella en su blog, y nuestra querida dramaturga es una persona con un criterio artístico tan alto y bien apuntado que sus palabras me hacían sospechar que estaríamos ante una obra de altura. Ahora, acabamos de volver del cine y las imágenes todavía pasan por delante de mis ojos como si no hubiera abandonado la sala.

Hay una frase hecha en inglés que en castellano no ofrece una traducción acertada, pero creo que es lo que mejor puede ilustrar esta película. Si me pidiesen una frase para definirla, diría que es "larger than life". Más grande que la vida. O que abarca la vida. Que es hermosa. Que es inmensa.

Me importa poco si Fesser se ha aprovechado de alguna manera de la polémica que han desatado las iras del Opus y la familia de Alexia González-Barros, cuya historia desconozco porque ella murió en el año en que yo nací. No conocía la historia de Alexia, y tampoco me voy a interesar por ella ahora, porque ciertamente creo que allá cada cual con su propio dolor y con su forma de llevarlo. Así, debe quedar claro que Alexia NO es la protagonista de la ficción. Otra cosa es que la familia haya iniciado los procesos para conseguir la beatificación de su hija, exponiéndose, en consecuencia, al escrutinio público.

A mí Alexia no me interesa y me parece muy bien que su familia y su Obra se queden con ella, con su nombre y con su memoria.

A mí la que me interesa es Camino. Porque es la que protagoniza la película. Porque es una niña inocente, una niña que se enamora como nos enamoramos todos por primera vez, creyendo que nuestro primer amor contiene la medida del mundo (esto es lo maravilloso de la película: no va de Dios, ni de la enfermedad, ni de dejar en ridículo al Opus; es una simple y dulce historia de amor, y nada más, es a lo que siempre se reducen las grandes historias, es lo que son todas las historias que nos llegan de verdad).

Me interesa Camino, porque Nerea Camacho es el gran triunfo de esta película, es un diamante, un ser de un resplandor único. ¿Goya a la mejor actriz revelación? No, por favor. Goya a la mejor actriz. A secas. Nerea se come la cámara como un gigante, mira al objetivo y no te atreves ni a respirar porque realmente te crees que te está mirando.
Y rodeándola, encumbrándola y realzándola como una guinda están Carme Elías, Mariano Venancio y Manuela Vallés. Inmensos todos. Joder, cómo me gustan los actores (en general). Qué seres raros, sensibles, frágiles y preciosos son. Llegan donde los demás sólo podemos asomarnos. Esta película te hace creer en los actores. Y en el mundo, y en contar historias.

Y también sales llorosa, jodida, y muy, muy cabreada. Y aún así, sales fuerte. El viaje, el camino es hermoso e inmenso y cuando se termina en la pantalla, ya no eres la misma persona.

Esto, señores, es el CINE. Tan grande como la vida.




miércoles, 22 de octubre de 2008

BRASIL NO SOLO ES SOL Y PLAYA


"Por que yo lo valgo" me voy a la playa en Natal a relajarme a una tumbona con sombrilla...qué me tomo un coco verde fresquito o una caipirinha?. Mientras trato de concetrame en otra lectura de La enfermedad de la juventud, el sofocante calor de esta zona tropical de Brasil hace que no me resista a darme un chapuzón; a la vuelta, me seco al sol y pido a uno de las vendedores ambulantes que me prepare una refrescante ensalada de frutas tropicales. En estas playas puedes encontrar todo tipo de souvenirs: pulseras, collares, pareos, gafas de sol, cuadros, botellas con frutas o cangrejos... y toda una carta repleta de apetecibles platos, desde el fabuloso coco verde, a combinados, crepes, espetinhos, cocadas, gambas al ajillo, helados, empanadillas...todo ello suminstrado por vendedores con carritos que van de allá para acá toda la mañana. Ya fresquito y relajado me es imposible volver a concentrarme en la lectura...los ojos se me van detras de esos cuerpos que solo la mezcla de razas puede dar y solo he podido ver en este país.


Pero para demostrar que no todo es playa, sol...quiero dar fe de que aquí también existe la cultura. Por una de estas cosas que tiene la vida, acabo el otro dia yendo a ver al Teatro Alberto Marañon (el principal de Natal) un espectáculo de danza contemporánea. Y cual fue mi sorpresa cuando empieza el primer número y dicen que habla de Virgina Woolf!!!!, que no Virginia Stephen; contaba sus últimos momentos de vida y su muerte...precioso.
Como postre os dejo un poema de un joven talentoso brasileiro que tengo el gusto de conocer. Nos vemos en las primeras lecturas.
ANGEL BLUE EYES
Hey angel blue eyes
Sweet smile, caresses me with your gentle hands
Kisses me lovely, looking deep into my eyes
Whisper lovely naughty words in my ears
Lovely me softly, there is no rush almost morning
We´re never tired, this time, this bed, this moment
Belong to us, there´s nothing else, just you and me
So sweet, so soft love, some how so deep
It fell´s like swimming in a calm blue ocean
When I look deep into our blue eyes
Hey angel blue eyes
Sweet smile, caresses me with your gentle hands
Kisses me lovely, look deep into my eyes
Hey sweet angel blue eyes
Hold me, and with your wings take me to fly.
Sonio Goldes

La auténtica enfermedad de la juventud es...







...LA IGNORANCIA.


Visto en el diario Público hace casi un año. Sí, esto fue la confirmación de la idea. Estamos a punto de cerrar el reparto, buscando el equipo artístico que falta y Laura se está dejando los ojos y la cabeza en el texto. Ya no hay vuelta atrás, las máquinas están en marcha.



lunes, 20 de octubre de 2008

La música en MOTHS: mapa de la emoción

Permítanme un momento semi-serio y autobombástico. Estoy a vueltas con eso que llaman procesos de la dirección, y claro, es inevitable que por una vez me ponga seria. Hoy toca una reflexión sobre un aspecto de esos procesos. Cada cual afronta el abordaje de una obra con formas y métodos diferentes, de eso no cabe duda, aunque en un medio como el teatro todos solemos priorizar lo visual (como debe ser) y conozco muchos directores que lo primero que se arman es una buena biblia de la obra o visual book. Yo, en cuanto a imágenes, suelo quedarme con cuatro o cinco cosillas. Y, sin embargo, tiendo a priorizar la búsqueda de material sonoro por encima de cualquier otra cosa. No se trata ni siquiera de sonidos o canciones que vaya a utilizar en la obra (no tiene por qué), sino temas y ambientes que me ayuden a imaginarla.
La música me dispara la imaginación y por eso siempre recurro a ella, casi como primera fuente de recursos para una puesta en escena. A lo mejor no todo lo que busco y oigo a lo largo del proceso se queda en el montaje, pero tiendo a machacar a los actores en los ensayos con algunas canciones que me resulten evocadoras de una situación, o un personaje, y retengo esas sensaciones para intentar hacer análisis más certeros. La música es un lenguaje universal y completamente destinado a estimularnos, así que siempre me ha parecido ideal para hacer aflorar la verdad en los actores. Los pobres me aguantan como mejor pueden, supongo.

Ahora que atravieso este proceso con La Enfermedad de la Juventud, intentando encontrar la clave musical que me ayude a descifrar el código secreto de la dramaturgia de Bruckner, recuerdo con mucha intensidad la música que utilizamos en MOTHS - Mariposas Nocturnas porque fue mi aliada desde el minuto cero. En una obra dramática de una intensidad emocional del 150% como es MOTHS, la música (o el espacio sonoro al completo) no era solamente un aporte al conjunto de la puesta en escena, sino que debía tener vida propia, casi como si se tratase de un personaje más. Por eso era cambiante, sin un género definido, como la obra misma resultaba contemporánea a veces y engañosamente clásica en otros momentos, pero siempre emocional, sensorial y oscura. En MOTHS, la música se personaliza con cada personaje, los encumbra o los hunde, y, de esta forma, como espectadores realizamos un proceso de identificación doble: la música que oímos es un reflejo de lo que siente el personaje al que vemos. Cuando Virginia entra enferma y destrozada en la penúltima escena, y lejanamente suena un cello quejumbroso que se apaga al mismo tiempo que Vanessa entra apresuradamente en escena, nuestra intención es sentir la agonía que Virginia sufre por dentro, a pesar de que no ha dicho una sola palabra. Sentíamos a Virginia a través de cellos, violines agudísimos puestos al límite, acordeones graves y disonantes por momentos, cambios de ritmo bruscos, percusiones acusadas... Virginia es la inestabilidad y la fragilidad, con una peligrosa mezcla de belleza, y como tal la oímos. El sonido es extradiegético porque no pertenece al mundo de la ficción, está claro, pero en realidad no lo es tanto si nos paramos a pensar que nuestra intención fue siempre personalizar el espacio sonoro a tiempo real con lo que sucede en escena.
Cuando es Vanessa la que hace suyo el sonido, el panorama cambia radicalmente. Suenan melodías aparentemente antiguas que transforman los gritos de los violines en caricias y ternura (la que Vanessa necesita para curarse), y su metamorfosis se cumple finalmente con una demostración de determinación que se refleja en la voz Björk. La descodificación del mensaje final está destinada sólo a aquellos que sean capaces de notar la amargura de las palabras de Vanessa, tan cargadas de ironía como una canción aparentemente boba como "All is full of love".
Cuando los hombres hacen acto de presencia, la música juega, igual que ellos, al engaño. La primera aparición de Roger es un recurrido rizoma de violines y violoncellos pseudo elitistas, un reflejo del manido cliché bohemio del que Roger acabará haciendo mofa. Clive es más oscuro. Su mundo de farsas caballerescas es un bucle de un piano que casi se toca con pereza, con desgana, puede que incluso mal afinado, aunque Clive baila al ritmo de su música repitiendo una y otra vez sus mantras artísticos, lo mismo que el lunático cuando aúlla a la luna.
A veces no todos los espectadores entran en estos códigos, ni mucho menos. Pero la experiencia de Mariposas me hace querer dar un pasito más en lo que la música tenga que decir en La Enfermedad. Nuestra integración entre emoción y espacio sonoro en MOTHS fue máxima, al menos desde el punto de vista del equipo. Hacer partícipes a los espectadores de esa comunión no es más que otro de nuestros múltiples objetivos. El tiempo dirá si todo esto no es más que una paja mental, o si de verdad conseguimos hacerles sentir algo, por pequeño que sea.


Algunos artistas y piezas utilizadas en MOTHS:

1. Aranis es un grupo belga muy poco conocido ya que no tienen discográfica y han autoeditado todos sus discos. Su sonido es de una belleza insólita, puesto que mezclan el uso de instrumentos clásicos con ritmos y cadencias más propias del rock o la música ambiental. El resultado es una delicia oscura y melancólica que era el sonido ideal para MOTHS. Usamos varias piezas suyas, sobre todo para asociarlas a Virginia.


Vala (en directo y con un sonido malo).
Una pieza impecable, sonaba en la transición a una escena crucial: la cena.


Jona. Una buena grabación.
No la utilizamos en el montaje pero siempre la tuve presente.


2. Max Richter es un compositor alemán afincado en Londres que practica un minimalismo a caballo entre lo comercial y lo alternativo, y que se mueve más o menos en las mismas aguas que compositores como Philip Glass o Craig Armstrong, aunque, en mi humilde opinión, es el mejor de los tres. Es mi músico de cabecera hoy por hoy, y probablemente alguna pieza suya tenga hueco en La Enfermedad.


On the nature of daylight. Sobrecogedora y hermosísima.
Es casi un "love theme" para Vanessa y Virginia. O sin el casi.


3. Björk. ¿De verdad tengo que decir algo sobre ella?


All is full of love. Una versión en directo para variar un poco.
No hay final feliz.



No son todos los que están, no están todos los que son, pero para ilustrar mi paranoia del día creo que es suficiente. Con La Enfermedad los planteamientos serán bien distintos. Pero mi cabezonería será la misma.

Ni que decir tiene que como aún no somos oficialmente profesionales (oficiosos sí, oficiales no, capítulo al respecto otro día... ), no hemos tenido que pagar derechos. Aunque legales somos, y SÍ hemos intentado contactar con todos ellos para informarme de cuánto habría que pagarles, llegado el caso. Y aún estamos esperando, que conste.




jueves, 16 de octubre de 2008

Y se acabó el silencio


A todos sin excepción. Ninguno merece estar en cunetas polvorientas y colinas sin nombre. Los seres humanos tenemos memoria de pez y volveremos a repetir la misma historia como no recordemos a todos y cada uno de ellos. Sus tumbas. Sus nombres.

Por una vez, ¡bravo, Superjuez! Tráigalos a todos a casa de una vez por todas. Llegan muertos, llegan tarde, llegan ya demasiado maltrechos esos huesos para hijos que se murieron sin saber dónde estaban sus padres. Llegarán tarde, y aún así, llegarán.

Y tráiganle a casa también a él, porque es nuestro y de todos. Porque se lo debemos.




"(...) Bernarda: Y no quiero llantos. La muerte hay que mirarla cara a cara. ¡Silencio! (A otra hija.) ¡A callar he dicho! (A otra hija.) Las lágrimas cuando estés sola. ¡Nos hundiremos todas en un mar de luto! Ella, la hija menor de Bernarda Alba, ha muerto virgen. ¿Me habéis oído? ¡Silencio, silencio he dicho! ¡Silencio!"

F.G.L. Día viernes 19 de junio, 1936.

¿Podríamos hacer La Enfermedad a ritmo de rock?

Creo que no. Al menos, no con este presupuesto. Mi pregunta existencial del día viene a cuento de mi último descubrimiento: Spring Awakening, exitoso musical estrenado en el Off-Broadway (que luego, debido al clamor popular, pasaría al Broadway a secas, eso sí), ganador de (ojo) 8 premios Tony, incluyendo Mejor Musical y Mejor Dirección. El álbum con las canciones de la obra también ganó un premio Grammy.
Es raro. El Despertar de Primavera es una obra escrita por Franz Wedekind en 1891. Nos interesa porque nuestro amigo Ferdinand le admiraba y estuvo indudablemente influenciado por su teatro, como pudimos leer en la crítica sobre La Enfermedad de la Juventud. Wedekind se preocupó principalmente de retratar las pulsiones humanas como el sexo y la posesión desde un punto de vista crítico y perturbador. Sin él, Bruckner jamás habría escrito La Enfermedad.
Pero es raro, sí. Es raro ver de nuevo a esos personajes emblemáticos (inolvidables Melchor y Wendla), tan imprescindibles para una muestra de drama de las escuelitas de arte dramático como los mismísimos Juan y Julia (de la Señorita Ídem). Es raro verles cantando canciones pop y saltando a ritmo de rock. Me resisto a pensar que esta versión enlatada de Spring Awakening sólo sea una patochada descerebrada nacida al rebufo de algunos engendros como los rebeldesways en todas sus clónicas versiones (dan cosica).
Para empezar, el autor de las canciones es Duncan Sheik, músico interesante del palo de Chris Cornell, que siempre estuvo dando guerra en los 90, pero nunca llegó a cuajar como músico reconocido. El tío se interesó por el teatro al ver que su carrera no acababa de despegar, y tras alguna que otra colaboración acabó dando en el clavo con esta obra, cuyas canciones ya se han convertido en todo un himno para muchos chavales en los Estados Unidos.


La actuación tipo popurrí que hicieron en los Tony de 2007.

¿Estamos ante el nuevo West Side Story, el nuevo Grease? ¿Estamos ante una obra que, como dice su publicidad, marcará la vida de toda una generación?
A mí un musical sí que me cambió la vida. Fue Cabaret. Lo vi, y pensé: esto es grande. Esto me gusta. Quiero HACER esto.
Por eso siempre me veréis defender el musical frente a sus detractores. Pero no el musical enlatado, ese no, nunca.
Así que no sé qué pensar con Spring Awakening. Es raro. Por un lado me parece un poco sacrílego, por otro tiene esa porción de morro e imaginación que lo equipara a los grandes. El hecho de que esté basado en una joya no sé si me emociona y me da esperanza, o si me horroriza un poco. No sé si me da envidia. No sé si me es indiferente.


"Totally Fucked", una de las canciones más conocidas. Se pega cosa mala, ¡cuidado!

Aunque puede que, en realidad, lo que me jode, es saber que no podré ir a Nueva York a verlo in situ, antes de que alguna productora visionaria española tenga la genial idea de fotocopiarlo y ponerlo en la Gran Vía con los actores-robot del momento.

PD- En el vídeo de los Tony, les obligaron a censurar la canción "Totally Fucked" porque, por supuesto, en la tele yanqui no se puede decir FUCK. Así que cuando toca decir la palabrita de marras, se tapan la boca. Si lo miráis con atención, uno de los chavales hace un corte de manga en algún momento, a modo de pequeña venganza. Hay que fuckerse.



miércoles, 15 de octubre de 2008

¡Miedo y sorpresa! ¡Sorpresa y miedo!



Sólo para pasar un buen rato...



lunes, 13 de octubre de 2008

¡Cuatro mil despistados que buscaban sexo en internet fueron a parar aquí! ¡A un blog de unos mindundis! ¡Algo va mal en el mundo! ¡ARG!



Mientras Ángel disfruta de sus vacaciones en Brasil (mi rechinar de dientes no es envidia, es que... hace frío), aquí nos quedamos las de siempre levantando el país. O algo. Hoy he compartido una interesante tarde dire-actriz con Carol, que definitivamente interpretará María (la protagonista, podríamos decir) en La Enfermedad de la Juventud.

Y al hilo de esto, seguimos con las pruebas para el reparto. El miércoles vemos a los potenciales Federicos, y el jueves a los Alts y Desirées seguramente. Ya veremos si nos da tiempo a más esta semana, cosa que dudo. No desesperen los que están a la cola, que los ensayos no empezarán hasta noviembre a este paso.

Hoy se ha inaugurado el curso en la RESAD. Mucho ánimo para todos los alumnos, compañeros y amigos que tienen que trabajar como campeones en la nombrada Innombrable. Especialmente para Lau, que se está pegando cabezazos contra la burocracia de la Santa Sede una y otra vez.

Anda, ríete un poco. La risa cura... ¡Y al menos ya se termina el lunes!


Y sí, aunque el contador de visitas no lo refleje, puesto que fue instalado hace poco, nuestra cuenta Google nos dice que hemos llegado a los 4.000 visitantes despistados que se han pasado por aquí. No está mal para nuestra inversión publicitaria de menos cero. Si nos vinieran a ver al teatro la mitad, ya tendríamos público para una buena temporada. En homenaje a todos esos internautas perdidos que no buscaban enriquecimiento cultural, aquí va un poco de carnaza:





domingo, 12 de octubre de 2008

¿Cómo es el infierno de un Jedi?

Hace algo más de un año realicé un curso de dirección de actores en la escuela Bululú de Madrid. Estaba quemadísima de la RESAD, tenía bastante poca fe en la gente del teatro y me estaba planteando seriamente hacer un parón de todo esto para encontrarme a mí misma o acabar de perderme por completo. Sin embargo, gracias al maestro Malonda, a su buen hacer, a su método tranquilo y eficaz, y, sobre todo, a los magníficos compañeros que conocí, me di una tregua e intenté seguir adelante. Luego llegó cuarto de dirección, Laura, Ángel, Mariposas Nocturnas, las chicas... y lo demás ya es historia.

Parte de la fuerza para continuar vino de conocer en Bululú a tanta buena gente. Directores, profesores, y actores como Carlos B. Rodríguez (entre muchos otros) que ahora protagoniza un cortometraje realizado dentro de la Escuela de Escritores. Se llama "Expediente J" y me ha tocado la fibra sensible del frikismo, así que no me queda más remedio que recomendarlo y, celebrar así, con una excusa, aquel maravilloso julio vivido en Bululú.





sábado, 11 de octubre de 2008

Festejos y algarabías (por una vez)



Se ultima “A ver si llego”, la nueva serie para Tele5
Fecha Lunes, 6 de Octubre del 2008 (12:22:44)
Tema Toda la actualidad para actores


Alba Adriática (productora de José Luis Moreno - “La que se avecina”, “Escenas de matrimonio”) ultima la nueva serie de humor “A ver si llego” para el Prime Time diario de Telecinco, que estará ambientada en un mercado ambulante y protagonizada por Miriam Díaz Aroca, Mariola Fuentes, Antonio Velázquez, ANA DEL ARCO, Manuel Manquiña y Neus Asensi, entre otros.







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A este notición nos referíamos ayer cuando le dábamos la enhorabuena a Anita (que sí, que ya se puede porque ahora es oficial, ¿no?). Ni que decir tiene que te deseamos toda la suerte del mundo, a pesar de que no te haga falta porque cuando se tiene tu talento y tus ganas la suerte acaba viniendo sola. Y que ésta es tu casa y sigues siendo nuestra diosa del amor. ¡Te queremos, maricón!

No sé si eso ha sido cursi o simplemente excesivo... quien conozca a Anita o haya visto sus tomas falsas del Gilton entenderá la expresión.

Más buenas noticias: vivas también para Ángel, que esta semana fue entrevistado para la revista de Iberia con motivo de su trayectoria artística y su pertenencia a ésta nuestra humilde compañía-familia-manicomio. Le veremos en el número de diciembre-enero. Habrá escaneo para el blog, por supuesto.

En otro orden de cosas, nuestras diseñoras de espacio y vestuario en Mariposas, Ana Szkandera y Carolina González respectivamente, se encuentran trabajando juntas, que no revueltas, en un nuevo montaje del Teatro de la Abadía. La casualidad las ha unido una vez más y esperamos que, como siempre, los resultados sean espectaculares.

Y redondeamos la semana con más enhorabuenas para nuestro diseñador gráfico de cabecera, Albert Oh de Rising Sun Media (autor del cartel de Mariposas Nocturnas y diseñador también de la nueva web de Ana, que se relanzará en breve), que se encuentra enfrascado en el diseño completo de una discoteca de última generación en la ciudad de los sueños, uséase, Los Angeles (Califoooornia!). Parece ser que el lugar será nuevo templo para muchas celebrities. Me da vértigo sólo escribirlo, ay. Congratulations to Albert.

La última buena noticia es algo menos espectacular, pero es que La Enfermedad de la Juventud ya tiene fecha de estreno: la primera semana de febrero, si todo va bien, estaremos en la Sala Valle Inclán de la RESAD defendiendo a Ferdinand Bruckner como mejor sepamos. Daremos mucho el coñazo, así que no hay excusas para faltar a la cita, que de aquí a cuatro meses todo el mundo se puede organizar la agenda, ¡que nadie diga que no avisamos!

Uy, qué sensación de radio-patio me ha entrado... aunque ojalá tuviéramos que hacer estas sesiones de autobombo cada semana. Significaría que las cosas van bien para todos.



viernes, 10 de octubre de 2008

Desde la casa de Roger

Hola. Aquí estoy en casa de Ángel intentando que entienda esto de Blogger. Así no seré la única que escriba entradas en el blog de la compañía, y entonces mi familia dejará de decirme que me lo estoy inventando todo y que no tengo compañía ni leches.
Ahora nos vamos a ver "Las Manos Blancas" de Calderón aquí al lado, al Teatro Pavón. Y nos han invitado, así que vamos de gorra.
¿A que jode?
Ala, pasarlo bien. ¡Y enhorabuena a Anita Del Arco...! Que cuando quiera nos puede contar "algo".

miércoles, 8 de octubre de 2008

Grandes tontadas para alegrarse el día sin ningún motivo aparente

No sé a vosotros, pero a mí esta foto de Álvarez del Manzano siempre me hace sonreír. Ay, si es que después de una dura jornada de trabajo, a veces encontramos alivio en las cosas más absurdas y mundanas... Viva ese toro, viva.




Teatralidad pura, oiga.

lunes, 6 de octubre de 2008

La farándula yanqui se compromete...




...y yo sigo siendo de esas personas que piensan que en la elección del presidente de los Estados Unidos de América (del Norte) debiéramos votar todos los habitantes de la Tierra. Porque si ellos se mean en los pantalones, a nosotros nos viene un tsunami. Si ellos se quitan un moco, a nosotros nos suben el pan. Si ellos se quitan el hambre a ostias, en el resto del mundo... Ya no hay nada que quitar.

Pero como no podemos votar, tenemos que conformarnos en asistir como espectadores a un terrorífico pulso entre los malos y los menos malos. Y no sé por qué se me antoja que haber dejado escapar a Hillary ha sido un error histórico. Pero con Obama nos quedamos.

Y los de Hollywood, siempre tan sentidos ellos, hacen un vídeo súper chachi para recordar a los que sí pueden votar, que pueden hacerlo. O no.



Mmmm... si la farándula de este país grabase algo parecido, ¿qué es lo que oiríamos? ¿Rojos, vendidos, hijos de puta, peseteros, mafiosos, ladrones...? Normal, claro, DiCaprio mola mucho más que la Bardem, ¿no? Será eso.



sábado, 4 de octubre de 2008

Oh, juventud, divino tesoro!




La cantidad de información que existe en castellano sobre nuestro amigo Ferdinand Bruckner es ínfima. A pesar de que La Enfermedad es una obra reconocida entre los maestros y entendidos del teatro, no existen publicaciones en nuestro país sobre su vida y obra. Parece que preferimos concentrar nuestros esfuerzos en lo mismo de siempre. Nos vemos obligados a recurrir a otros idiomas para encontrar un poco de información que arroje luz sobre un hombre al que se le ha hecho tan poco justicia. Si además añadimos que no es que dominemos el alemán, precisamente, el radio de búsqueda se queda corto.

Encontrar algo de valor en todo este caos de injusticia, dejadez y amnesia cultural, se convierte en un acto digno de celebración. Así que, para aquellos que dominéis la lengua de Shakespeare, aquí os dejo una crítica que he encontrado en la red (ay google, san google) sobre un montaje canadiense del año 2001.

Me quedo con estas palabras... "Esta obra demuestra que el reconocimiento a Lillian Hellman, Tenessee Williams o Edward Albee (por haber llevado a la escena temas polémicos como las drogas, la homosexualidad o la muerte) es el resultado de una amnesia cultural. La obra de Bruckner es una de las muchas escritas en Alemania en el período de entreguerras con un contenido desafiante y una estructura que todavía asombra. Las obras de Frank Wedekind como El Despertar de Primavera (1891) y las dos obras sobre Lulú (1895) pavimentaron el camino para la llegada de Bruckner, pero él toma las investigaciones de Wedekind sobre el sexo y la depravación y las saca de su contexto semi-mitológico para revelarlas, de forma perturbadora, a la juventud de su propio tiempo".


El original, aquí:

Pains of Youth
Theatre Voce, Berkeley Street Theatre Upstairs, Toronto, January 19-February 3, 2001.
Stage Door Guest Review by Christopher Hoile
Your comments and reviews are always welcome. Add them, now!

Overt lesbianism, drug abuse, mercy killing, descent into prostitution, psychosexual mind games--all these are themes one might possibly expect in a current neo-noir movie. But they are all found in Pains of Youth, a play from 1926 by the German playwright Ferdinand Bruckner, only now receiving its Canadian première by Theatre Voce. This production shows that the praise for Lillian Hellman, Tennessee Williams or Edward Albee for bringing such subject matter to the stage is really the result of a kind of cultural amnesia. Bruckner's play is only one of many written in Germany between the wars with a daring in content and structure that still amazes. Plays by Frank Wedekind, like Spring Awakening (1891) and the two Lulu plays (1895), may have paved the way for Bruckner, but he takes Wedekind's examinations of sex and depravity out of their semi-mythological context and reveals them, disturbingly, among the youth of his own time.

The German title for Pains of Youth is Krankheit der Jugend, i.e. "Sickness of Youth" which is a more accurate clue to the multilevel themes of play. Not only does the action taken place among a group of medical students but the play is a dissection of the directionless society between the wars that has produced a generation oppressed by confusion and purposelessness. The first discussion in the play as two friend cram for a medical exam is about phthisis (tuberculosis), symbolic of youth's sickness as an incurable disease characterized by a wasting away of the body from within. While the students are supposedly learning to heal others, they seek distraction from their anomie by lacerating each other. The parallels to today's youth are very clear and since Daphne Moore's (not entirely fluent) translation was produced in London in 1987, there have been a spate of student and professional productions in the U.K. and U.S. Thanks to Theatre Voce, we in Canada finally have a chance to see why.

Director Ed Roy's neo-Expressionist production is brilliant. The boarding house where the action takes place is shown first from the outside covered with projections of various anatomical drawings. Consistent with this and the theme of the play, the house, like a body, is opened up to reveal Marie's room where the heart of the action is located. David Wootton has designed a slanted asymmetric bed as the focus for the room where the furniture otherwise consists entirely of piles of oversized books. Wootton thus neatly captures the conflict between intellect and desire that fills the play. Wootton surrounds Marie's room with two translucent wings, which in tandem with Michael's Kruse's imaginative lighting, become opaque when lit from the front, but when lit from behind show the play of sharp, distorted shadows of those in adjacent rooms capturing the eerie look of The Cabinet of Dr. Caligari. In the powerful scene when Marie's life is shattered, she smashes a (paper) mirror on the wall, but the lit cracks spread beyond the bounds of the frame to cover the whole room. Angela Thomas's costumes neatly bring out the nature of each character within the confines of a 1920s style--from the prudery of Irene to the seductiveness of Desiree. Shane MacKinnon and Kevin Quain play Quain's catchy Weillian music which you'll find hard to get out of your head. Roy has the two begin the action by making their way around the set before we ever see the characters, rather as if they were leading its doomed inhabitants on a dance of death.

To act in or view a play like this requires an adjustment to a style few North Americans have experienced. Bruckner, like the earlier Expressionists, writes staccato-like dialogue with few words per line. This was an attempt to make dialogue more natural and, by denying characters lengthy self-explanation, to show people as unable to verbalize their chaotic feelings. Not surprisingly, characters frequently contradict themselves even from one line to the next. If the amount of dialogue were considerably reduced and interspersed with pauses, the effect would be not unlike Pinter. To make sense of this style the actors must have a very clear notion of what the interior conflicts of a character are that can bring forth such contradictions and yet seem a consistent as a character.

The young actors succeed in this difficult task to varying degrees. Joel Hechter plays Petrell, once in love with Marie, who put him through medical school, but now, seemingly without guilt, he has transferred his affections to the virginal Irene. Hechter makes us believe that Petrell is at once intelligent but also completely unconscious of his opportunism or the hurt he causes. David Jansen brings a Chekhovian quality to the character of Alt, the doctor who can no longer practice, having served time for speeding the death of a suffering patient. His ineffectuality causes the women to mock him as an "old woman," but his position outside the personal intrigues of the plot gives him alone a sane perspective on the events. But hat is, of course, Bruckner's point--a sane perspective on chaos can only be ineffectual. The most crucial male role is that of Freder, who cynically plays mind games with the four women of the play, seemingly for his own amusement. Christopher Morris makes this a chillingly believable character who entices women with flattery and promises of love for the purpose of finding how far he can degrade them. He claims he is merely bringing about the fate these women were destined for, but his enjoyment of the women's confusion reveals him as an emotional sadist.

Compared to the men's roles, the women's are extraordinarily complex. Emblematic of the sickness of youth is Desiree. A member of the now redundant aristocracy, she is filled with a self-loathing thinly veiled by a pose of hauteur and is neurotically obsessed with the lost innocence of childhood. She states that everyone should shoot himself at seventeen to avoid the disappointments to come. Once in love with Freder, she seduces her friend Marie in a series of scenes that in Britain would have been outlawed from the stage until 1967. Fiona Highet is superb in the role. She makes the subtext of Desiree's contradictory actions clear in every scene by revealing her as someone who seeks vain distractions in life to cover her longing for death. As the boarding-house maid Lucy, Erin MacKinnon, fresh from the George Brown Theatre School, puts in an excellent, finely detailed performance. She makes all too believable how this country girl falls under Freder's malign influence as he gradually leads her to view her self-worth only so far as she pleases him by discarding her moral scruples.

Unhappily, the remaining two actors do not create a sufficiently strong subtext for their characters to make to make the contradictory manifestations we see credible. The other characters give a clear description of Irene as still a virgin and proud of the superiority she thinks that gives her but unscrupulous enough to enjoy taking Petrell from Marie. Linda Prystawska's perfunctory line delivery, however, never matches that description or suggests a consciousness of Irene's duplicity. Anne Page, co-artistic producer of Theatre Voce, has the pivotal role in the play as Marie, whose tidy view of the world is shattered when Petrell, the man she thinks she'll marry, defects to Irene. Surrounded by Freder's cynicism and Desiree's seductiveness, Marie, an embodiment of her lost generation, gradually becomes unhinged and open to anyone with a stronger will--a chillingly prescient metaphor of things to come in Germany. However, while Page is able to communicate the complex emotional through-line of her character, her line readings to be effective require a far greater range of nuance than the uniform vehemence she gives them.

Despite these imperfections, Ed Roy's imaginative production makes a very strong case not only for this play but for reviving a host of other remarkable plays of the period that have languished too long in obscurity. We should be grateful that a company like Theatre Voce is willing to take such risks to enrich the theatre scene in this city.

© 2001 Christopher Hoile


viernes, 3 de octubre de 2008

Gracias!




Y seguimos con las pruebas para el reparto...

Gracias a Carlos, Igor, Juan Pedro, Antonio, Asier, José Antonio, Laura, Luna, Virginia, Silvana y Rosa María, por habernos escuchado pacientemente a la señora dramaturga y a mí divagando sobre nuestro por ahora ilusionante proyecto de La Enfermedad de la Juventud.

Seguro que alguno se acabará uniendo a esta familia de locos, nosotroslospeoresdetodos.

Así que un placer conoceros. La semana que viene, más.



miércoles, 1 de octubre de 2008

Exorcismo






Homebody/Kabul
era espantosa y montar Sweeney Todd es absoluto oportunismo. ¿Ustedes irían a ver espectáculos de flamenco al Español?


Nosotros tampoco.


A otras cosas, mariposas...

De anuncios, duendes, aspirinas y compañeros



Todavía no puedo decir por qué, pero a pesar de haber publicado nuestra convocatoria de audiciones para La Enfermedad de la Juventud, es muy posible que tengamos que retrasarla hasta nuevo aviso. Y no puedo dar explicaciones porque estamos pendientes de uno de esos golpes de fortuna que te ofrece la vida de vez en cuando, capaces de convertirse en una bendición, o bien en una oportunidad perdida que te hace hundirte. O puede que no, y nos haga salir a pelear más fuerte. Todo depende de lo profundo que sea el golpe, de que te dé tiempo a localizar la herida. Por suerte, lo que venga, habremos de pasarlo juntos. Pero, por ahora, discreción y prudencia.

No se preocupen los implicados en el proceso de selección para La Enfermedad, que serán puntualmente avisados por mail. Por cierto: muchísimas gracias por la respuesta masiva al anuncio, de verdad. Nos estamos quedando alucinados con el colapso que tenemos en el mail. Seguid enviando currículums porque los miraré todos y cada uno con muchísima atención, lo prometo, no sé de dónde sacaré el tiempo, pero lo haré, palabra.

Los días están siendo duros últimamente porque empieza el curso escolar y muchos compaginamos la vida de estudiante con los trabajos de supervivencia, y otros directamente empalman dos o tres trabajos (o incluso más de una carrera) con lo que toque hacer para estar al día con los proyectos. Sobre La Enfermedad, por ejemplo, hay pocas novedades. Puedo decir que a día de hoy sólo hay un personaje adjudicado (a buen recaudo en las manos de Ana, sin duda) Repetirá (¡cómo no!) nuestra adorada Carolina y mi jardinero fiel, Ángel, aunque sus personajes aún no han sido adjudicados.
La adaptación del texto es difícil porque la única traducción que hemos conseguido es una edición argentina del año 1959. Así que, a Laura no sólo le toca trabajar una versión propia del texto, sino limpiarlo de modismos. A esto se suma la necesidad de empezar a pensar en conseguir no sólo un reparto adecuado sino un equipo artístico con suficiente arrojo como para subirse a nuestro camarote Marxista (con mayúsculas por ser de la rama Grouchista).
Y todo esto, claro, pendientes de los duendes...

En definitiva, llegas a casa con los pies machacados, se te acumulan las lecturas, las llamadas pendientes, los mails que hay que responder, las clases que tienes que preparar para impartir o los apuntes que tienes que ordenar de aquellas a las que has asistido, te llaman del trabajo, no te llaman, te subes por las paredes esperando una llamada de teléfono o te acuerdas de tus amigos, de tus compañeros, y sólo esperas darles una buena noticia pero sabes que nada está en tus manos. Y no entiendes nada. Y te preguntas por qué estás en esto. Y te rascas. Y escribes. Y borras lo que has escrito. Y vuelves a leerte las bases de las subvenciones para levantar la compañía, y vuelves a mirar esos requisitos estratosféricos para entrar en la red de teatros. Y no entiendes nada. Y casi, casi, sí, te arrepientes. Y casi te agotas. Casi te rindes. Casi te desesperas y le pides una aspirina al de al lado.

Y luego, sin más, tal como viene la furia, se va. El resorte suele ser algo sencillo, algo cotidiano, algún recuerdo. Y te quitas los zapatos, lees, haces las llamadas, respondes los mails, preparas las clases, ordenas los apuntes, te llaman o llamas, te sigues subiendo por las paredes (pero ya no importa, es un ritual), y te acuerdas de los amigos, de los compañeros. Y entiendes algo. Poco, pero algo. Y sabes por qué quieres vivir un día más para seguir en esto. Y también que algún día volverás a arrepentirte y no entenderás nada. Pero quizá, para entonces, ya sepas pararle los pies al miedo.










“(…) La ficción, es decir la obra de imaginación, no es lanzada contra el suelo como un guijarro, lo que tal vez sí ocurre con la ciencia; la ficción es como la tela de una araña, acaso sostenida del modo más ligero imaginable, y sin embargo sostenida de la vida por los cuatro costados. A veces tal vinculación es apenas perceptible. Las obras de Shakespeare, por ejemplo, parecen colgar de allí por sí mismas, sin ayuda alguna. Pero cuando se tuerce la tela, cuando se la levanta por una orilla, se la rasga por el medio, recordamos que esas telas de araña no las tejen en medio del aire criaturas incorpóreas, sino que son la obra de seres humanos que sufren y están atados a cosas groseramente humanas, como la salud, el dinero y las casas en que vivimos.”



-Virginia Woolf. “Una habitación propia”. Capítulo 3.