domingo, 12 de octubre de 2008

¿Cómo es el infierno de un Jedi?

Hace algo más de un año realicé un curso de dirección de actores en la escuela Bululú de Madrid. Estaba quemadísima de la RESAD, tenía bastante poca fe en la gente del teatro y me estaba planteando seriamente hacer un parón de todo esto para encontrarme a mí misma o acabar de perderme por completo. Sin embargo, gracias al maestro Malonda, a su buen hacer, a su método tranquilo y eficaz, y, sobre todo, a los magníficos compañeros que conocí, me di una tregua e intenté seguir adelante. Luego llegó cuarto de dirección, Laura, Ángel, Mariposas Nocturnas, las chicas... y lo demás ya es historia.

Parte de la fuerza para continuar vino de conocer en Bululú a tanta buena gente. Directores, profesores, y actores como Carlos B. Rodríguez (entre muchos otros) que ahora protagoniza un cortometraje realizado dentro de la Escuela de Escritores. Se llama "Expediente J" y me ha tocado la fibra sensible del frikismo, así que no me queda más remedio que recomendarlo y, celebrar así, con una excusa, aquel maravilloso julio vivido en Bululú.





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“(…) La ficción, es decir la obra de imaginación, no es lanzada contra el suelo como un guijarro, lo que tal vez sí ocurre con la ciencia; la ficción es como la tela de una araña, acaso sostenida del modo más ligero imaginable, y sin embargo sostenida de la vida por los cuatro costados. A veces tal vinculación es apenas perceptible. Las obras de Shakespeare, por ejemplo, parecen colgar de allí por sí mismas, sin ayuda alguna. Pero cuando se tuerce la tela, cuando se la levanta por una orilla, se la rasga por el medio, recordamos que esas telas de araña no las tejen en medio del aire criaturas incorpóreas, sino que son la obra de seres humanos que sufren y están atados a cosas groseramente humanas, como la salud, el dinero y las casas en que vivimos.”



-Virginia Woolf. “Una habitación propia”. Capítulo 3.