martes, 16 de diciembre de 2008

"¡A causa de la FELICIDIDAD mental!"


Ya está aquí, ya llega, ya nos va a sacar los colores a todos ¡nuestro primer video de ensayos!. Vendrán muchos más, sin duda. La frase de la semana ha sido una que Carol ha pronunciado ésta misma mañana sin que le cambiase el gesto: "A mí el nazismo me encanta".
Luego, por suerte, le dio por explicarse y entendimos que no se había expresado bien. Pero vamos, a día de hoy las cosas están así, ¿alarmante, verdad?

De ésta, o nos matamos o nos casamos, chicos, os lo digo yo.





PD- Por favor, no me quitéis la idea del musical sobre Isabel Pantoja y Julián Muñoz, que no se me ocurren esas genialidades todos los días. Y Carlos no va a ser Encarna Sánchez, sino Paquirrín. Yo me he reservado el papel de María del Monte. Gracias.

3 comentarios:

hectormelisandre dijo...

Joder si ke estais mal macho. me dan ganas de pasar cinco horas con vosotros en un sótano! o como minimo, comprar las drogas en el mismo camello

Laura dijo...

Lo que no haga las SS (nunca mejor dicho) no lo hace droga alguna, ni siquiera el cianuro!!!
Ay, qué ganas de reengancharme.
Y de verlo...

Javier Corral dijo...

Lo que tendriais que decir es que ese sótano es un aula de ensayo de la Real escuela superior de Arte Dramático y lleva así lo menos tres años.
Michael Knight en el cuerpo de Javier Corral.






“(…) La ficción, es decir la obra de imaginación, no es lanzada contra el suelo como un guijarro, lo que tal vez sí ocurre con la ciencia; la ficción es como la tela de una araña, acaso sostenida del modo más ligero imaginable, y sin embargo sostenida de la vida por los cuatro costados. A veces tal vinculación es apenas perceptible. Las obras de Shakespeare, por ejemplo, parecen colgar de allí por sí mismas, sin ayuda alguna. Pero cuando se tuerce la tela, cuando se la levanta por una orilla, se la rasga por el medio, recordamos que esas telas de araña no las tejen en medio del aire criaturas incorpóreas, sino que son la obra de seres humanos que sufren y están atados a cosas groseramente humanas, como la salud, el dinero y las casas en que vivimos.”



-Virginia Woolf. “Una habitación propia”. Capítulo 3.