jueves, 11 de diciembre de 2008

Javi tiene blog, Caye haciendo(se) la tonta, yo no puedo con mi alma



Miro mi plan de ensayos, y pienso: "Cómo pudiste hacerme esto a mí, yo que te hubiera querido hasta el fin". Lo cierto es que no sé si pequé de ingenua o de inconsciente, qué es peor, a fin de cuentas. El parón de Navidad está a la vuelta de la esquina y nos va a hacer mucho daño, pero ahogaremos el dolor en turrón de El Lobo y mazapanes. En una pequeña aldea de Galicia, mientras resistimos al Imperio Romano, me tomaré todas las pastillas contra la ansiedad que encuentre a mi paso. Ésas van a ser mis vacaciones. Mirad cómo salto de alegría.

Así que hablemos de cosas alegres de verdad. Nuestro colega (de profesión y de facto) Javier Corral ha creado su propio blog para hablarnos de su nuevo proyecto, Abrazolamp, un monólogo de creación propia. Valgan estas humildes palabritas para desearle a Javi toda la suerte del mundo y dejar constancia de que cuente con nosotros en el viaje. Si cayera también esa llamada de Torrejón... Seguid frotándole la barriga al Buda, muchachos.

Ahora me toca hablar de la persona que más me hace reír en los ensayos... ¿Laura haciendo soniditos (¡no respires!)? Noooo... Caye, que en palabras de Carol, no se calla ni debajo del agua, y por eso la queremos, ojo. Estos días ha hecho una pequeña colaboración en la serie Becari@s, que se puede ver por internet en Telecinco (hagan el chiste, por favor, que me gusta). Su personaje es la ANTI-DESIRÉ. Así que no está de más verla haciendo el gamberro, para que luego en febrero podamos comparar notas. Que me gusta a mí ver a los chicos en cosas dispares.

Ah, y se me olvidaba. No hemos felicitado propiamente a Carol, que se irá a Italia el año que viene de gira a enseñarle a los niños italianos la historia de Don Quijote. Felicidades, pequeña Ginia.

Un cóctel de buenas noticias justo antes de volver a la realidad.

Mañana más, pero no mejor, porque es imposible.






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“(…) La ficción, es decir la obra de imaginación, no es lanzada contra el suelo como un guijarro, lo que tal vez sí ocurre con la ciencia; la ficción es como la tela de una araña, acaso sostenida del modo más ligero imaginable, y sin embargo sostenida de la vida por los cuatro costados. A veces tal vinculación es apenas perceptible. Las obras de Shakespeare, por ejemplo, parecen colgar de allí por sí mismas, sin ayuda alguna. Pero cuando se tuerce la tela, cuando se la levanta por una orilla, se la rasga por el medio, recordamos que esas telas de araña no las tejen en medio del aire criaturas incorpóreas, sino que son la obra de seres humanos que sufren y están atados a cosas groseramente humanas, como la salud, el dinero y las casas en que vivimos.”



-Virginia Woolf. “Una habitación propia”. Capítulo 3.