jueves, 1 de enero de 2009

FELIZ AÑO 2009

QUERIDO MÍOS:
Con los estreses de las preparaciones navideñas ni os llemado ni os he mimado... pero voy a resarcirme en el post: FELIZ AÑO 2009! 2008 fue año de nieves por tanto será año de bienes, fue el año de Moths y el primer paso de nosotraslaspeoresdetodasyalgunotambién.

Sabed que os echo de menos y que estuvisteis en mi pensamiento al comenzar el año.
Besos, cava y resaca

2 comentarios:

Zaida Rual dijo...

Hola, ¿Se vuelve a representar "Mariposas nocturnas", con el mismo reparto?
Me quedé con ganas de verla.
Si es así, ¿Puedes facilitarme fecha y lugar donde se repondrá?

Gracias y feliz año
Lau
lauradiazmf@gmail.com

fatimapeon dijo...

Hola Laura.
Lo cierto es que el deseo de todos es que se vuelva a reponer, lo estamos intentando, pero como quiera que no depende única y exclusivamente de nosotros, sino de que los programadores le den una oportunidad a una compañía joven y todas esas cosas que sólo pasan en los cuentos de hadas. Por ahora no podemos asegurar nada con certeza, y mucho menos hasta que se estrene La Enfermedad de la Juventud en febrero. Pero Mariposas no está muerta, ni mucho menos, y cuando volvamos os avisaremos puntualmente a bombo y platillo.
Muchas gracias por tu interés y feliz año.






“(…) La ficción, es decir la obra de imaginación, no es lanzada contra el suelo como un guijarro, lo que tal vez sí ocurre con la ciencia; la ficción es como la tela de una araña, acaso sostenida del modo más ligero imaginable, y sin embargo sostenida de la vida por los cuatro costados. A veces tal vinculación es apenas perceptible. Las obras de Shakespeare, por ejemplo, parecen colgar de allí por sí mismas, sin ayuda alguna. Pero cuando se tuerce la tela, cuando se la levanta por una orilla, se la rasga por el medio, recordamos que esas telas de araña no las tejen en medio del aire criaturas incorpóreas, sino que son la obra de seres humanos que sufren y están atados a cosas groseramente humanas, como la salud, el dinero y las casas en que vivimos.”



-Virginia Woolf. “Una habitación propia”. Capítulo 3.