sábado, 24 de enero de 2009

Habrá que relajarse un poco antes de la locura final...

Como es fin de semana, en esta casa hay política de descanso con respecto a los pormenores de "La Enfermedad de la Juventud". Nuestra salud física y mental así lo requiere. En cualquier caso, sólo dos cositas:

1) Mañana domingo a las 22.25 en Telecinco se estrena la serie "A ver si llego", con Neus Asensi, Agustín Jiménez, Miriam Díaz-Aroca, el gran Manuel Manquiña (Momento Airbag: "Carmiña, yo lo dejo eh, esto es muy estresante... interesante no, mujer, estresante.") y una tal Ana del Arco. Y no sé por qué, pero a mí esta chica me suena de algo...


Está pensando que no se puede ser tan guapa.

Lo de Ana, más tarde o más temprano, va a ser un bombazo. Llevo un año diciéndolo. Luego no me digáis que no os lo advertí.


2) En otro orden de cosas, nuestro aliado, el señor Lobo, o el Doctor Stockman, según como tenga el día, ha inaugurado un nuevo blog sobre cine político, histórico y social. El tío de esto sabe tela y será de lo más interesante (que no estresante). Además, seguro que habrá muchos comentarios quisquillosos y gafapastiles de la señora dramaturga, que siempre nos ilumina con su incontable saber, oh emperatriz de la gramática.

Aquí lo tienen: http://cinepoliticoehistorico.blogspot.com/ ¡Pásense!



¿Y qué, qué vais a hacer el finde? Nosotros nos vamos a por una Virgen Dolorosa para La Enfermedad y luego al cine, o puede que al teatro, o puede que me suba por las paredes pensando en el trabajo que nos queda...

Sea como fuere, háganme el favor de ser felices, como diría Aramís Fuster.


2 comentarios:

HadaJones dijo...

Que bonita eres... Como te quiero!

fatimapeon dijo...

Y qué orgullosos estamos de ti.






“(…) La ficción, es decir la obra de imaginación, no es lanzada contra el suelo como un guijarro, lo que tal vez sí ocurre con la ciencia; la ficción es como la tela de una araña, acaso sostenida del modo más ligero imaginable, y sin embargo sostenida de la vida por los cuatro costados. A veces tal vinculación es apenas perceptible. Las obras de Shakespeare, por ejemplo, parecen colgar de allí por sí mismas, sin ayuda alguna. Pero cuando se tuerce la tela, cuando se la levanta por una orilla, se la rasga por el medio, recordamos que esas telas de araña no las tejen en medio del aire criaturas incorpóreas, sino que son la obra de seres humanos que sufren y están atados a cosas groseramente humanas, como la salud, el dinero y las casas en que vivimos.”



-Virginia Woolf. “Una habitación propia”. Capítulo 3.