domingo, 22 de febrero de 2009

Descanso dominical

Luego dicen que quien crea un blog sólo habla de si mismo.
Pero esto es un blog plural (aunque siempre estemos los mismos) y cada uno aporta sus neuras e ideas, sus ganas de gritar algo al mundo o simplemente, compartirlo.

Somos los que somos y sin embargo, a veces creo que somos más de los que decimos ser y muchos menos de los que afirman estar. Un compañía no es sólo un nombre. En esto se parece a cualquier relación, hay que tener un objetivo en común. Más allá de individualidades y aprecios.
Avanzamos unidos con distintas cabezas, hydra de millones de cabezas tan tan sensible que puede venir cualquier héroe de tres al cuarto con su espada flamígera y dejarnos postrados sobre la arena.
Por ello, debemos luchar, todos y cada uno de nosotros, debemos luchar por mantener las ganas, por evitar la susceptabilidad y para que no se nos olvide cuán difícil y hermoso es esto del teatro, bola de nieve en la que nos hemos dejado arrastrar.

Sí, cosas mías.
NO sólo mías, espero.

2 comentarios:

Hadajones del Arco dijo...

Os quiero mis niños. Ayer fue maravilloso. Mi marío se ha reido mucho con el celebrities. Sobre todo con lo de NINTENDO. Esta semana comida o cena SIN FALTA!

fatimapeon dijo...

Desde mi retiro espiritual gallego, que ya se termina hoy, sólo os puedo decir que somos áun un proyecto, un bebé que da sus primeros pasos, y sin embargo nos unen muchas cosas, más de las que nos separan. Desde luego, querida Laura, estas inquietudes no son sólo "cosas tuyas". Somos un equipo, una pandilla de amiguetes y una familia. Que seamos algo más sólo lo dirá el tiempo, el amor, y sobre todo, la perseverancia. ¡Arriba las peores! Os veo en breve.






“(…) La ficción, es decir la obra de imaginación, no es lanzada contra el suelo como un guijarro, lo que tal vez sí ocurre con la ciencia; la ficción es como la tela de una araña, acaso sostenida del modo más ligero imaginable, y sin embargo sostenida de la vida por los cuatro costados. A veces tal vinculación es apenas perceptible. Las obras de Shakespeare, por ejemplo, parecen colgar de allí por sí mismas, sin ayuda alguna. Pero cuando se tuerce la tela, cuando se la levanta por una orilla, se la rasga por el medio, recordamos que esas telas de araña no las tejen en medio del aire criaturas incorpóreas, sino que son la obra de seres humanos que sufren y están atados a cosas groseramente humanas, como la salud, el dinero y las casas en que vivimos.”



-Virginia Woolf. “Una habitación propia”. Capítulo 3.