sábado, 14 de febrero de 2009

¡El Rincón de la Crítica!


Nota publicada en el diario Público el 9 de febrero de 2009.


Aquí tenemos una pequeña muestra de la disparidad de opiniones, críticas, comentarios, debates, confesiones, revelaciones, relatos, declaraciones y/o preguntas que ha despertado
La Enfermedad de la Juventud, tras su estreno, en los diversos momentos de cañas, cenas, reuniones, abrazos post-función y demás algarabías que hemos compartido con algunos de nuestros espectadores. Todas ellas las plasmamos de forma anónima y cariñosa, no se vayan a pensar. Algunas pueden alejarse un poco de la realidad, pero sólo un poquito, por aquello de darle su propia relevancia literaria. Ahí van:

1- Persona que no había visto la función pero que, supuestamente, se había leído el texto. Conclusión aplastante:
Tu obra va de lesbianas, ¿no?

2- Persona a la que adoro por haber dicho esto, una genialidad:
¡Tres actos para un polvo!

3- Persona que me quiere, y mucho:
No he entendido nada.

4- Persona que me quiere, pero menos:
¿Cómo has hecho para convencer a los actores de que enseñen carnaza? No, en serio, ¿cómo?

5- Debate sofisticado:

Persona Uno: El movimiento escénico no se entiende. ¿Por qué cambian todo en el tercer acto? No lo entiendo, narrativamente es un error...
Persona Dos: Pues yo lo he entendido perfectamente y me ha molado mucho. La habitación gira, ¿no? ¿Es eso? Cambias la perspectiva porque pasa el tiempo...
Directora Indefensa que Intenta Intervenir: Sí, más bien es una idea de destrucción de lo anterior, como hay una elipsis tempo...
Persona Uno que Interrumpe: No, no, pero es que eso no se entiende.
Persona Dos: ¡Pero yo lo he entendido!
Persona Uno: Pero es que un espectador "normal" no lo entiende.
Directora: ¿Normal? (Pausa) ¿Normal cómo?
(Silencio incómodo)
Persona Uno: (después de un rato) La música estaba bien...

6- Lo que no podía faltar:
Ya bueno, sí... Está bien... pero aquella muestra que hiciste en segundo, ¿cómo se llamaba? "Notas de Cocina", sí, aquello, aquello me puso los pelos de punta, aquello...
¡aquello es que fue la hostia!
Directora:
(Suspira, resignada)

7- Otro clásico:
Me gustó más "Mariposas Nocturnas".
Directora:
(Suspira más)

8- Una novedad: Personita:
Pues me ha gustado más que "Mariposas Nocturnas".
Directora Ojiplática:
Uy, vaya, no es la opinión general, ¿puedo preguntar por qué? Personita: Porque aquí se veía un culo.
Directora:
Ah.


"¡Hala, lo que ha dicho!"

9- Al hilo de todo esto:
Persona Enjoyada, Viuda y Jubilada:
Lo mejor ha sido el culo del muchacho al final. ¡Hacía veinticinco años que no le veía el culo a un hombre! ¡Qué alegría, hija, qué alegría! (N. de la Dire: No, ahora en serio, si has montado un drama, y te dicen esto, sabes que has fracasado, mejor vete a poner una charcutería, en serio, porque has fracasado mucho...)

10- Persona arcaica, pero bienintencionada:
¡Hay que ver cómo llena el escenario la primera actriz!* *Donde "primera" quiere decir protagonista, y "actriz", Carolina Rocha.

11- Persona que debería hacérselo mirar:
This person:
No, si guay, los actores guay... Pero claro, estaban en claves distintas.
Directora que NO Sabía Dónde se Metía:
¿A qué te refieres?
This person again:
Pues que las dos protagonistas, que estaban muy bien, que eran súper eróticas, estaban en una clave como mucho más alemana, más sofisticada. En cambio, el otro tío, el Federico, era como mucho más español, interpretativamente hablando. Pero luego tenías a los demás, que ni fu ni fa, eran como espectros, no se sabía de dónde venían, y claro, eso interpretativamente hablando, se nota, porque no hay una unidad...
Aquí la Directora Piensa para Sí:
¿No hay unidad en la nacionalidad de los personajes?
This person que sigue:
...no hay una unidad en el código interpretativo, porque unos son muy serios, otros muy cachondos, y lo de la criada, lo de la criada me pareció muy facilón, porque claro, es tonta y punto, no le diste relieve, no le diste profundidad, y claro, pues es la salida fácil, además de que, bueno, qué quieres que te diga, el texto era alemán, ¿sabes? Es que no se puede tocar tanto. Es que tenía que estar en clave alemana, y punto.
Directora:
Ah.

12- Persona contundente sin criterio:
¡Todo una mierda!

13- Persona entusiasta sin criterio:
¡Todo genial!

14- Persona increíblemente sensata:
Me lo he pasado en grande, que es lo que importa, ¿no?



Muchísimas gracias a todos, por enseñarnos que cada espectador vive la función de forma única e intransferible, y que filtra con sus propios ojos cada segundo de la obra, cada significado y cada intención. Es desconcertante y maravilloso a la vez, y no esperábamos menos. No cambien nunca: ni los entusiastas, ni los maleducados, ni los fans, ni los enemigos; no cambien nunca.




3 comentarios:

Hadajones del Arco dijo...

Me gustó más DVD

Laura dijo...

Falta una... ¿pero esta no era la obra de David Vélez? (representada en la sala de enfrente)

fatimapeon dijo...

Sí, la verdad es que mención aparte merecen esas personas que nos dejaron varios mensajes en el libro de visitas para la obra que se mostraba la otra sala, frente a la nuestra. Y eso que el libro estaba bajo nuestro cartel. Y bajo nuestras fotos. Y ponía "La Enfermedad de la Juventud". Qué cosas más bonitas y desconcertantes te pasan en las funciones.






“(…) La ficción, es decir la obra de imaginación, no es lanzada contra el suelo como un guijarro, lo que tal vez sí ocurre con la ciencia; la ficción es como la tela de una araña, acaso sostenida del modo más ligero imaginable, y sin embargo sostenida de la vida por los cuatro costados. A veces tal vinculación es apenas perceptible. Las obras de Shakespeare, por ejemplo, parecen colgar de allí por sí mismas, sin ayuda alguna. Pero cuando se tuerce la tela, cuando se la levanta por una orilla, se la rasga por el medio, recordamos que esas telas de araña no las tejen en medio del aire criaturas incorpóreas, sino que son la obra de seres humanos que sufren y están atados a cosas groseramente humanas, como la salud, el dinero y las casas en que vivimos.”



-Virginia Woolf. “Una habitación propia”. Capítulo 3.