viernes, 27 de febrero de 2009

La Cabra se va de gira, Lope me confunde y el puto dinero

Bueno, pues la hija pródiga de Yolapeordetodas se va a Italia de gira, así que Mariposas Nocturnas se queda sin Virginia y La Enfermedad de la Juventud sin María, y, por tanto, por ahora son proyectos parados (pero volvemos para el verano, ojito que habrá sorpresas, si el cabrón de Murphy nos deja, claro). Echaremos de menos a nuestra Cabra loca pero se tiene que ir a triunfar: a ver si para cuando vuelvas nuestras patitas de bebé empiezan a despegarse del suelo.


Se pone así de chula porque por fin se libra de nosotros. Con razón.


Sigo pensando en las posibilidades de un work in progress (guorkinprogres de ahora en adelante) y en lo mucho que me obsesiona el dinero últimamente. Más que Lope de Vega, que nos viene precisamente en un momento tan vulgar y cotidiano, que sólo pararme a pensar en el verso me da tanto ardor de estómago como las facturas. Aunque quizá, desde esa perspectiva... Siempre y cuando me guíe la luz de Laura Rubio y su capacidad inquisitiva (e incisiva: muerde, muerde!), algo podrá hacerse y muy bien, seguro.

Pues nada, circulen, vivan, que aquí ya no hay nada más que rascar.













“(…) La ficción, es decir la obra de imaginación, no es lanzada contra el suelo como un guijarro, lo que tal vez sí ocurre con la ciencia; la ficción es como la tela de una araña, acaso sostenida del modo más ligero imaginable, y sin embargo sostenida de la vida por los cuatro costados. A veces tal vinculación es apenas perceptible. Las obras de Shakespeare, por ejemplo, parecen colgar de allí por sí mismas, sin ayuda alguna. Pero cuando se tuerce la tela, cuando se la levanta por una orilla, se la rasga por el medio, recordamos que esas telas de araña no las tejen en medio del aire criaturas incorpóreas, sino que son la obra de seres humanos que sufren y están atados a cosas groseramente humanas, como la salud, el dinero y las casas en que vivimos.”



-Virginia Woolf. “Una habitación propia”. Capítulo 3.