miércoles, 4 de febrero de 2009

Ya estamos en sala

Ayer, luces. Hoy, más luces, escenografía, dirección de focos, memorias... Los chicos, en sala de ensayos, cagados, sudando sangre, construyendo un somier de madera para una cama alquilada a última hora porque nos vino sin piezas... Sufrimos, maldecimos, como dijo la gran Carolina Rocha, no sabemos si amarnos u odiarnos, estamos desquiciados, nerviosos, ilusionados y a la expectativa. Cuando vengan, por favor, ténganlo en cuenta. Tengan en cuenta todo el corazón que le hemos puesto. Y las 12 horas diarias juntos. Y los abrazos, y los besos, y los cabreos y la mala hostia.

¿Vivir juntos, morir solos? No, el viernes, seremos uno.


Día 6 estreno en la RESAD a las 18.30 h y función también el lunes 9, recuérdenlo.

2 comentarios:

David dijo...

Mucha mierda! Aunque estéis al borde del colapso nervioso y os sintáis exhaustos, en el fondo os encanta, confesadlo!

Poyeya dijo...

Animo, que lo vais a hacer genial!!
Mierdas mil!! :D






“(…) La ficción, es decir la obra de imaginación, no es lanzada contra el suelo como un guijarro, lo que tal vez sí ocurre con la ciencia; la ficción es como la tela de una araña, acaso sostenida del modo más ligero imaginable, y sin embargo sostenida de la vida por los cuatro costados. A veces tal vinculación es apenas perceptible. Las obras de Shakespeare, por ejemplo, parecen colgar de allí por sí mismas, sin ayuda alguna. Pero cuando se tuerce la tela, cuando se la levanta por una orilla, se la rasga por el medio, recordamos que esas telas de araña no las tejen en medio del aire criaturas incorpóreas, sino que son la obra de seres humanos que sufren y están atados a cosas groseramente humanas, como la salud, el dinero y las casas en que vivimos.”



-Virginia Woolf. “Una habitación propia”. Capítulo 3.