martes, 24 de marzo de 2009

Ya llegó la primavera



Y aún así, como vuelva a escuchar a algún artistilla presentando una obra de teatro, serie de tv, película o disco como "es una obra para combatir los tiempos de crisis", me dará un ataque e incendiaré edificios. O algo así.

Los últimos en salir con ésta originalidad han sido los de La Fura al presentar Le Grande Macabre. Que vale, que muy bien, que presenten y representen y lo que quieran. Pero que no vendan las cosas con la puta crisis, por favor, que eso ya lo intentó José Luis Moreno con "A ver si llego" (descanse en paz, gracias al cielo: A. del A. se merece algo mucho mejor).

Qué hartazgo, en serio.




PD- ¡Mirad qué juego más divertido! ¡Las 10 diferencias entre Virginia y Dulcinea! Carol sigue de gira por Italia. No le decimos que la echemos de menos porque ya lo sabe.










“(…) La ficción, es decir la obra de imaginación, no es lanzada contra el suelo como un guijarro, lo que tal vez sí ocurre con la ciencia; la ficción es como la tela de una araña, acaso sostenida del modo más ligero imaginable, y sin embargo sostenida de la vida por los cuatro costados. A veces tal vinculación es apenas perceptible. Las obras de Shakespeare, por ejemplo, parecen colgar de allí por sí mismas, sin ayuda alguna. Pero cuando se tuerce la tela, cuando se la levanta por una orilla, se la rasga por el medio, recordamos que esas telas de araña no las tejen en medio del aire criaturas incorpóreas, sino que son la obra de seres humanos que sufren y están atados a cosas groseramente humanas, como la salud, el dinero y las casas en que vivimos.”



-Virginia Woolf. “Una habitación propia”. Capítulo 3.