lunes, 27 de abril de 2009

Sobre estampas urbanas accidentales

Ejemplo de aglomeración pública por morbo,
vista el sábado 25 de abril en la Calle Fuencarral de Madrid.
Policía, ambulancias, y mucha gente mirando hacia la boca del Metro.
Como no fuimos de los que se asomaron, no podemos contar qué estaban mirando exactamente.


Nos gusta mirar, desde luego. Pero a veces, ¿no nos pasamos? La estampa me recordó cierta película... En vez de hacerme reflexionar sobre la realidad, claro. Si es que siempre me estoy mirando el ombligo.






1 comentario:

Marvel Girl dijo...

Para estampa costumbrista, mi plaza los domingos. Puto rastro...






“(…) La ficción, es decir la obra de imaginación, no es lanzada contra el suelo como un guijarro, lo que tal vez sí ocurre con la ciencia; la ficción es como la tela de una araña, acaso sostenida del modo más ligero imaginable, y sin embargo sostenida de la vida por los cuatro costados. A veces tal vinculación es apenas perceptible. Las obras de Shakespeare, por ejemplo, parecen colgar de allí por sí mismas, sin ayuda alguna. Pero cuando se tuerce la tela, cuando se la levanta por una orilla, se la rasga por el medio, recordamos que esas telas de araña no las tejen en medio del aire criaturas incorpóreas, sino que son la obra de seres humanos que sufren y están atados a cosas groseramente humanas, como la salud, el dinero y las casas en que vivimos.”



-Virginia Woolf. “Una habitación propia”. Capítulo 3.