miércoles, 27 de mayo de 2009

La Metáfora

Una pausa para un interludio musical... digo... semi publicitario. Aunque no. Porque esto tiene chicha de la buena.

Los chicos de HP Artistas (agencia de representación de actores y actrices) han sacado un video de presentación, con humor y un poco de ironía tarantiniana. Aunque parezca que están fatal de la cabeza, sé de buena tinta que son muy, pero que muy buena gente, y muy trabajadores. Y tienen una filosofía muy yolapeordetodas. Qué coincidencia, ¿verdad?

Quieren cambiar el mundo. No sé si van a poder. Pero creedme si os digo que lo van a intentar con todas sus fuerzas.





domingo, 24 de mayo de 2009

El parto


Ha sido NIÑO
Y se llamará Con-centrados.
Tiene un carácter...

domingo, 17 de mayo de 2009

solo para iniciados

"(...)
Con estas ideas habituales seguí andando por la calle humedecida, atravesando uno de los más tranquilos y viejos barrios de la ciudad. De pronto vi en la oscuridad, al otro lado de la calle, enfrente de mí, una vieja tapia parda de piedras, que siempre me gustaba mirar; allí estaba siempre, tan vieja y tan despreocupada, entre una iglesia pequeña y un antiguo hospital; de día me gustaba poner los ojos con frecuencia en su tosca superficie. Había pocas superficies tan calladas, tan buenas y tranquilas en el interior de la ciudad, donde, por otra parte, en cada medio metro cuadrado le gritaba a uno a la cara su anuncio una tienda, un abogado, un inventor, un médico, un barbero o un callista.

También ahora volví a ver a la vieja tapia gozando tranquila de su paz y, sin embargo, algo había cambiado en ella; vi una pequeña y linda puerta en medio de la tapia con unarco ojival y me desconcerté, pues no sabía ya en realidad si esta puerta había estado siempre allí, o la habían puesto recientemente. Vieja parecía, sin duda, viejísima; probablemente la pequeña entrada cerrada, con su puerta oscura de madera, había servido de paso hace ya siglos a un soñoliento patio conventual, y todavía hoy servía para lo mismo, aun cuando el convento ya no existiera; y probablemente había visto yo cien veces la puerta, solo que no me había dado cuenta de ella, quizás estaba recién pintada y por eso me llamaba la atención. Sea como fuere, me quedé parado mirando atentamente hacia aquella acera, sin atravesar, sin embargo: la calle por el centro tenía el piso tan blando y mojado...

Me quedé en la otra acera, mirando simplemente hacia aquel lado, era ya de noche, y me pareció que en torno de la puerta había una guirnalda o alguna cosa de colores. Y entonces, al esforzarme por ver con más precisión, distinguí sobre el huevo de la puesta un escudo luminoso, en el que me parecía que había algo escrito. Apliqué con afán los ojos y por fin atravesé la calle, a pesar del lodo y el barro. Entonces vi sobre la puerta, en el verde pardusco y viejo de la tapia, un espacio tenuemente iluminado, por el que corrían y desaparecían rápidamente letras movibles de colores, volvían a aparecer y se esfumaban. También han profanado, pensé, esta vieja y buena tapia para un anuncio luminoso. Entretanto, descifré algunas de las palabras fugitivas, era difíciles de leer y había que adivinarlas en parte, las letras aparecían con intervalos desiguales, pálidads y borrosas, y desaparecían inmediatamente. El hombre que quería hacer su nogocio con esto, no era hábil, era un lobo estepario, un pobre diablo. ¿Por qué ponía en juego sus letras aquí, sobre esta tapia, en la calleja más tenebrosa de la ciudad vieja, a esta hora, cuando nadie pasa por aquí, y por qué eran tan fugitivas y ligeras las letras, tan caprichosas y tan ilegibles?

Pero... ya lo logré: conseguí atrapar varias palabras, unas detrás de otras, que decían:
Teatro mágico
Entrada no para cualquiera
No para cualquiera.

Intenté abrir la puerta, el viejo y pesado picaporte no cedía a ningún esfuerzo. El juego de las letras había terminado, cesó de pronto, tristemente, como consciente de su inutilidad. Retrocedí algunos pasos, me metí en el fango hasta los tobillos, ya no aparecían más letras. El juego se había extinguido. Permanecí mucho rato de pie en el lodo y esperé; en vano.

Luego, cuando ya hube renunciado y estaba otra vez sobre la acera, cayeron por delante de mí un par de letras luminosas de colores sobre el espejo del asfalto:

¡Sólo... para... lo... cos!

"El lobo estepario" Hermann Hesse

lunes, 11 de mayo de 2009

¡Vamos, Laura!


Qué andará tramando...


Nuestra querida señora dramaturga se encuentra en el final del proceso de escritura de su nueva obra. Muchos ya estamos deseando ver de qué es capaz esa cabecita inquieta que tantas alegrías nos ha dado en el pasado, y nos dará en el futuro.

Desde aquí, todo el ánimo de los que aguardamos impacientes para leer y ver en escena, al tiempo, otro texto de la Galletero.

¡Vamos, Laura! ¡Vamos, musas griegas! ¡A ver si os aparecéis y nos mandáis unos buenos giróvagos derviches que nos den fuerzas! ¡Libertad creativaaaarrrrlll!



martes, 5 de mayo de 2009

FELIZ ANIVERSARIO

Hoy es momento de ponerse melancólica y por qué no? Un poco cursi.
Hace un año, estrenábamos nuestra primera obra. Con mucho miedo, con muchos inconvenientes y temiéndonos que nos cambiaría la vida. Así fue. De todo aquello salieron amistades, colaboraciones, desencuentros y algo de madurez.

Ha pasado ya un laaarggooo año, y algunas cosas han cambiado más de lo que deberían o como parte de la vida, qué se yo (con mi miedo al cambio) pero creo que a todos desde Pedro hasta Szkandera si mencionanos Moths, nos aflora una sonrisilla nerviosa y quizás un poquito aún de aquella emoción, que nos mantuvo en vilo tanto tiempo...

Para todos ellos y por lo que compartimos, van mi homenaje y mis palabras:

Una mujer entra en una habitación. Ha encontrado unas piedrecitas blancas, pulidas por el viento.
Decide que va a depositarlas a los pies de la cama para que frene el incesante deambular de sus sueños más fértiles.
Anochece. La mujer percibe el sol deslizarse suavemente entre sus brazos. Funde aquello que toca, convirtiéndolo en un magma enrojecido.
Ha venido por el camino intentando atrapar los últimos coletazos de este calor. Cada vez que un destello refulgía cerca, su cuerpo se aproximaba, extenuado por la carrera, presuroso por hallar el tesoro que dios esconde en el crepúsculo.
Ahora trae cuatro piedras calientes por el día y el contacto con el cuerpo. Van a ser el mayor triunfo en su personal lista de méritos.
Piedras o relatos, hay días en que no sabe diferenciarlos, ambos caen por su propio peso.
Escribe una novela a medias con ella misma.
Aún soy joven se repite. Todavía hay esperanza.




[Hola, aquí la dire. Añado al cursi, maravilloso y nostálgico post de Lau esta fotico entrañable del día antes del estreno. Las peores de todas originales + Pedrito, y Julio, que sacó la foto. Faltaban Naira, Carol (vestuario) y Szkandera, mecachis. ¡Qué sonrisas de canguelo antes de estrenar! -fpt]

sábado, 2 de mayo de 2009

Los vampiros son los nuevos cortesanos de la épica





Si Shakespeare viviera hoy día, a lo mejor estaría de guionista en una serie como True Blood (con el permiso del señor Alan Ball), o puede que estuviera escribiendo obras sobre vampiros atormentados que desean ser humanos, o humanos que preferirían ser vampiros.

El caso es que después de pasar la moda noventera de los vampiros románticos, metrosexuales y con acento parisino (Anne Rice, cuánto daño has hecho), por fin nos llegan historias sólidas, con metáforas narrativas consistentes que convierten a los vampiros en los nuevos negros u homosexuales, o en cambio, pueden llegar a defender a un niño maltratado. Estamos en las mismas que hace cuatrocientos años: todo esto no es más que una excusa para contar buenas historias acerca de lo poco humanos que somos los auténticos humanos. Y gracias al cielo.





Esta tarde he visto Déjame Entrar. Totalmente recomendable si uno quiere toparse con una historia original y oscurísima, eso sí. Es tan diferente a todo lo que he visto últimamente, que mejor no digo nada más que, personalmente, me ha parecido maravillosa.

Así que nada, muchachos, que la épica os acompañe, sea vampiril o no.


PD- Ahora que hablo de cine y tele, os advierto que Battlestar Galactica terminó por fin. ¿Os acordáis que dije que era lo mejor que había en televisión? Me retracto. El final es tan malo que consiguieron joder lo que iba para obra maestra. Aviso.






“(…) La ficción, es decir la obra de imaginación, no es lanzada contra el suelo como un guijarro, lo que tal vez sí ocurre con la ciencia; la ficción es como la tela de una araña, acaso sostenida del modo más ligero imaginable, y sin embargo sostenida de la vida por los cuatro costados. A veces tal vinculación es apenas perceptible. Las obras de Shakespeare, por ejemplo, parecen colgar de allí por sí mismas, sin ayuda alguna. Pero cuando se tuerce la tela, cuando se la levanta por una orilla, se la rasga por el medio, recordamos que esas telas de araña no las tejen en medio del aire criaturas incorpóreas, sino que son la obra de seres humanos que sufren y están atados a cosas groseramente humanas, como la salud, el dinero y las casas en que vivimos.”



-Virginia Woolf. “Una habitación propia”. Capítulo 3.