martes, 5 de mayo de 2009

FELIZ ANIVERSARIO

Hoy es momento de ponerse melancólica y por qué no? Un poco cursi.
Hace un año, estrenábamos nuestra primera obra. Con mucho miedo, con muchos inconvenientes y temiéndonos que nos cambiaría la vida. Así fue. De todo aquello salieron amistades, colaboraciones, desencuentros y algo de madurez.

Ha pasado ya un laaarggooo año, y algunas cosas han cambiado más de lo que deberían o como parte de la vida, qué se yo (con mi miedo al cambio) pero creo que a todos desde Pedro hasta Szkandera si mencionanos Moths, nos aflora una sonrisilla nerviosa y quizás un poquito aún de aquella emoción, que nos mantuvo en vilo tanto tiempo...

Para todos ellos y por lo que compartimos, van mi homenaje y mis palabras:

Una mujer entra en una habitación. Ha encontrado unas piedrecitas blancas, pulidas por el viento.
Decide que va a depositarlas a los pies de la cama para que frene el incesante deambular de sus sueños más fértiles.
Anochece. La mujer percibe el sol deslizarse suavemente entre sus brazos. Funde aquello que toca, convirtiéndolo en un magma enrojecido.
Ha venido por el camino intentando atrapar los últimos coletazos de este calor. Cada vez que un destello refulgía cerca, su cuerpo se aproximaba, extenuado por la carrera, presuroso por hallar el tesoro que dios esconde en el crepúsculo.
Ahora trae cuatro piedras calientes por el día y el contacto con el cuerpo. Van a ser el mayor triunfo en su personal lista de méritos.
Piedras o relatos, hay días en que no sabe diferenciarlos, ambos caen por su propio peso.
Escribe una novela a medias con ella misma.
Aún soy joven se repite. Todavía hay esperanza.




[Hola, aquí la dire. Añado al cursi, maravilloso y nostálgico post de Lau esta fotico entrañable del día antes del estreno. Las peores de todas originales + Pedrito, y Julio, que sacó la foto. Faltaban Naira, Carol (vestuario) y Szkandera, mecachis. ¡Qué sonrisas de canguelo antes de estrenar! -fpt]






“(…) La ficción, es decir la obra de imaginación, no es lanzada contra el suelo como un guijarro, lo que tal vez sí ocurre con la ciencia; la ficción es como la tela de una araña, acaso sostenida del modo más ligero imaginable, y sin embargo sostenida de la vida por los cuatro costados. A veces tal vinculación es apenas perceptible. Las obras de Shakespeare, por ejemplo, parecen colgar de allí por sí mismas, sin ayuda alguna. Pero cuando se tuerce la tela, cuando se la levanta por una orilla, se la rasga por el medio, recordamos que esas telas de araña no las tejen en medio del aire criaturas incorpóreas, sino que son la obra de seres humanos que sufren y están atados a cosas groseramente humanas, como la salud, el dinero y las casas en que vivimos.”



-Virginia Woolf. “Una habitación propia”. Capítulo 3.