
El caso es que durante estos meses nos embarcaremos en un nuevo montaje, diferente de todo lo que hemos hecho hasta ahora. Va a estar asentado sobre las bases (y gran parte del equipo original) de La Enfermedad de la Juventud. Conservaremos personajes y algunas situaciones, pero nos hemos propuesto crear una puesta en escena y una dramaturgia nuevas para investigar los temas que en su día trató el amigo Bruckner, pero desde una perspectiva de hoy. Los arcaicismos y el tremendismo que presentaba la obra original serán criticados o eliminados, y pasaremos a ejercer una reflexión más descarnada sobre la juventud en general y sobre nuestra generación en particular. El espíritu del montaje dejará atrás el naturalismo exagerado con el que afrontamos la puesta en escena de febrero, para dar paso a la exploración de otros lenguajes, a una dramaturgia no lineal, construida desde el actor, la improvisación y el trabajo de elenco. Por supuesto, queremos potenciar el humor, la crítica y la pedagogía brechtiana al más puro estilo laurarubiogalletero.
Vamos, que pretendemos pasárnoslo en grande y ofrecer un resultado final que merezca la pena.
Para ello voy a contar con un reparto privilegiado (¿acaso no lo es el hecho de que afronten sus personajes desde un conocimiento previo?). Dramaturgia de Laura, asesoramiento en cuerpo de Ana del Arco, y unas cuantas novedades más.
Cada vez que lo pienso me entra un vértigo de esos que no sabes decir si tiende al dolor o al placer.
Gracias a la Fundación por su confianza, y por apostar por el teatro con un trabajo de equipo arriesgado.
Gracias a toda la gente que se sube al barco conmigo: sois lo mejor que tengo en este trabajo, y sin vosotros, nada sería posible.
Y ahora, circulen, circulen, que ya está todo el pescado vendido y hay que ponerse a cocinar.



0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada