sábado, 31 de octubre de 2009

En teatro

Hay veces que te sientes encantado con esta profesión de teatreros. Y otras que no tanto. Supongo que es una lucha indisoluble que mantendremos toda la vida.

Pensando sobre la diferencia entre estar "en forma" y "tener forma" o "estar en ritmo" o "tener ritmo" que me han ido planteando estos días me pregunto por la diferencia entre estar en el trabajo y tener trabajo en esta profesión.

Y cuando me pongo a leer algunas cosas, a mirar algunas cosas... se percibe diferencia, ¿no?

Quizá todo esto solo sea una paja mental muy grande, pero creo que nuestro trabajo se está encaminando cada día más a ese "estar en" y eso es lo que lo hace tan interesante y consigue que me sienta un poco más actriz realizada que ayer (y espero que menos que mañana).

A seguir currando.

2 comentarios:

fpt dijo...

Hay que estar para ser, desde luego. Y siempre con trabajo, claro. Pues sí, a seguir currando.

Laura dijo...

Sigamos adelante y sólo el tiempo nos dará la razón pero... ¿para qué más?






“(…) La ficción, es decir la obra de imaginación, no es lanzada contra el suelo como un guijarro, lo que tal vez sí ocurre con la ciencia; la ficción es como la tela de una araña, acaso sostenida del modo más ligero imaginable, y sin embargo sostenida de la vida por los cuatro costados. A veces tal vinculación es apenas perceptible. Las obras de Shakespeare, por ejemplo, parecen colgar de allí por sí mismas, sin ayuda alguna. Pero cuando se tuerce la tela, cuando se la levanta por una orilla, se la rasga por el medio, recordamos que esas telas de araña no las tejen en medio del aire criaturas incorpóreas, sino que son la obra de seres humanos que sufren y están atados a cosas groseramente humanas, como la salud, el dinero y las casas en que vivimos.”



-Virginia Woolf. “Una habitación propia”. Capítulo 3.