CS.- Podéis mirarme y pensar: éste es un gilipollas. No lo hacéis porque confiáis en mí.
Todas las mañanas me pregunto qué pinto yo entre vosotros. No tengo garantía alguna de que esto vaya a salir bien, ni siquiera de que vaya a salir adelante. He colaborado antes, en proyectos mejores y al final, ha resultado un fiasco.
¿Pero sabéis por qué éste va a funcionar? Yo os lo voy a decir: Compromiso.
Todo se va sistemáticamente a la mierda cuando no existe un compromiso real del grupo. Al principio, muchas ganas, mucha ilusión, mucha fantasía... y en el primer ensayo llegamos cinco minutos tarde, en el segundo se nos ha olvidado el texto, en el tercero -tenía médico- o fiebre o a mi puta abuela agonizando en el hospital. Y el cántaro de la leche al suelo.
A tomar por culo el gran éxito.
He aceptado el encargo porque el texto lo vale. Bruckner es un autor poco conocido pero valiente. Un visionario en muchos aspectos y un ingenuo en tantos otros. Con el debido ajuste, rescataremos el coraje necesario para enfrentarnos a nuestro mundo sin desviar la mirada.
No os lo voy a poner fácil. Nada de concederos cinco minutos para que el que no esté convencido salga huyendo como una rata. A partir de ahora, hasta las ratas van a tener que dar la cara, y me consta que hay más de una camuflada de actriz.



0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada