miércoles, 4 de noviembre de 2009

Escena 2.1

Un pequeño adelanto para desconcertar al personal. Escena escrita por Laura Rubio para el nuevo proyecto. De vez en cuando pondremos algo, sólo por si a alguien le pica la curiosidad.


NR vestida de cajera de supermercado.

CARLOS.- Si sigues aquí es porque sabes que puedo ayudarte. Tienes talento pero aún te queda un largo camino por recorrer. Yo estoy contigo. No se lo digas a tus compañeros; son demasiado envidiosos como confidentes. Están en pleno proceso de transformación, se van a convertir en monstruos. Serán mis monstruos. Lo digo bien alto, con todo el orgullo del mundo. Su transformación es mi transformación. Algún día superarán al Maestro. Y yo he sido alguien realmente importante. Realizaran prodigios, lo destruirán todo o ambas cosas. Les estoy preparando para que cuando hayan coronado la cima estallen en lo más alto, dejando un paisaje arrasado, un campo inmenso de cadáveres exquisitos.

NAIRA.- ¿Y yo?

CARLOS.- Contigo vamos a probar.

NAIRA.- De acuerdo.

CARLOS.- Pero qué bonita eres.

NAIRA.-¿Por dónde comenzamos?

CARLOS.- Por quitarte esa ropa.

(...)

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“(…) La ficción, es decir la obra de imaginación, no es lanzada contra el suelo como un guijarro, lo que tal vez sí ocurre con la ciencia; la ficción es como la tela de una araña, acaso sostenida del modo más ligero imaginable, y sin embargo sostenida de la vida por los cuatro costados. A veces tal vinculación es apenas perceptible. Las obras de Shakespeare, por ejemplo, parecen colgar de allí por sí mismas, sin ayuda alguna. Pero cuando se tuerce la tela, cuando se la levanta por una orilla, se la rasga por el medio, recordamos que esas telas de araña no las tejen en medio del aire criaturas incorpóreas, sino que son la obra de seres humanos que sufren y están atados a cosas groseramente humanas, como la salud, el dinero y las casas en que vivimos.”



-Virginia Woolf. “Una habitación propia”. Capítulo 3.