martes, 16 de marzo de 2010

Identificación total


No Hay Dinero - La Habitación Roja



Nos falta carisma y no tenemos talento,
sólo hablamos del pasado y nunca estamos contentos,
siempre discutidos o nos dan por acabados,
hay tanto que no sabemos y el futuro es tan incierto.

Hay tanto que no sabemos y el futuro es tan incierto,
hay tanto que no sabemos y no hay dinero,
no hay dinero, no hay dinero, no hay dinero,
no hay dinero, no hay dinero ...

Con los ojos que me miras acabas con la rutina
y las calles que pisamos me parecen diferentes.
Siento que algo está cambiando, siento que algo está pasando,
hoy nos vamos de concierto, hoy nos vamos de concierto.

Hay tanto que no sabemos y el futuro es tan incierto,
hay tanto que no sabemos y no hay dinero,
no hay dinero, no hay dinero, no hay dinero,
no hay dinero, no hay dinero ...

Ella está contenta porque hoy vienen a verla,
se muere de ganas de decirte todo lo que piensa.
Él está en su cuarto siempre soñando despierto,
las canciones llegan tarde pero están de nuestra parte,
las canciones llegan tarde pero están de nuestra parte,
las canciones llegan tarde pero están de nuestra parte,
las canciones llegan tarde pero están de nuestra parte.

Hay tanto que no sabemos y el futuro es tan incierto,
hay tanto que no sabemos y no hay dinero,
no hay dinero, no hay dinero, no hay dinero,
no hay dinero, no hay dinero, no hay dinero,
no hay dinero, no hay dinero ...


2 comentarios:

Laura dijo...

No tenemos dinero pero tenemos ganas, no tenemos suerte pero tenemos talento, no tenemos padrinos pero tenemos enemigos.
Somos jóvenes y quizás ya no tanto.
Vamos a intentarlo
Sí, lo estamos intentando

duenda_descalza dijo...

Buen blog!! me gusta el concepto.
Saludos :)






“(…) La ficción, es decir la obra de imaginación, no es lanzada contra el suelo como un guijarro, lo que tal vez sí ocurre con la ciencia; la ficción es como la tela de una araña, acaso sostenida del modo más ligero imaginable, y sin embargo sostenida de la vida por los cuatro costados. A veces tal vinculación es apenas perceptible. Las obras de Shakespeare, por ejemplo, parecen colgar de allí por sí mismas, sin ayuda alguna. Pero cuando se tuerce la tela, cuando se la levanta por una orilla, se la rasga por el medio, recordamos que esas telas de araña no las tejen en medio del aire criaturas incorpóreas, sino que son la obra de seres humanos que sufren y están atados a cosas groseramente humanas, como la salud, el dinero y las casas en que vivimos.”



-Virginia Woolf. “Una habitación propia”. Capítulo 3.